Marc Orriols presentó una ponencia sobre el papiro erótico de Turín en el VIII Congreso Iberoamericano de Egiptología en la Universidad Autónoma de Barcelona. El investigador afirmó que la sociedad faraónica era binaria y heteronormativa y que el cine distorsionó su imagen.
BARCELONA.- En el VIII Congreso Iberoamericano de Egiptología, celebrado en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), el egiptólogo Marc Orriols presentó una ponencia sobre el papiro erótico de Turín, un documento ramésida de hace 3.150 años que muestra representaciones de actos sexuales. Orriols, doctor en Egiptología, ya había expuesto sobre hábitos sexuales en el III Congreso Iberoamericano de Egiptología en La Laguna (Tenerife) hace veinte años.
En su disertación, el investigador sostuvo que la sociedad del Antiguo Egipto era «binaria y heteronormativa» y que la percepción popular de una sociedad desinhibida proviene de «la mirada sesgada de griegos y romanos y del cine». Afirmó que «Hollywood ha hecho mucho daño a nuestra visión del sexo en el Antiguo Egipto».
Orriols indicó que el sexo humano no aparece en el arte oficial, sino en unas treinta representaciones marginales a lo largo de la historia egipcia. Mencionó que los egiptólogos tradicionales podrían haber ocultado o destruido materiales que consideraran ofensivos.
Respecto a la vestimenta, el egiptólogo aclaró que las imágenes de mujeres con ropas transparentes y hombres con faldines son convenciones iconográficas y no reflejan la realidad. Señaló que no hubo seda hasta la época ptolemaica y que el lino utilizado no era transparente.
Sobre la identidad de género, Orriols manifestó que existían divinidades como Atum, Hapi, Sejmet y Neit que podrían considerarse no binarias, y que en la sociedad se intuía un tercer género, aunque parecían castrados. Añadió que los temas de identidad no existían culturalmente y que no se documenta la homosexualidad.
En cuanto a las posturas sexuales, el investigador mencionó que en el escaso registro aparecen la posición a tergo y la de la mujer con las piernas sobre los hombros del hombre. Sobre el papiro de Turín, interpretó que muestra a la mujer arriba, pero como una práctica humillante para el hombre y una inversión de la norma.
Orriols afirmó que no está documentada la prostitución en el Antiguo Egipto y que no se puede confirmar su existencia. Sobre el sexo oral, señaló que aparece casi exclusivamente entre dioses y que hay un óstraco que muestra a una mujer recibiendo eyaculación en la boca.
Finalmente, sobre Cleopatra, el egiptólogo dijo que el cliché de «la gran fellatrix oriental lujuriosa» fue endosado por los romanos para denostar a una mujer poderosa. Respecto al orgasmo, mencionó la palabra nedjemet, que significa algo agradable o dulce, pero que parece referirse solo al placer masculino.
