El cantautor español Joaquín Sabina, de 76 años, repasa su trayectoria, los problemas de salud que enfrentó y su retiro de los escenarios en 2025, en declaraciones a diversos medios y en su documental biográfico.
El cantautor, poeta y escritor español Joaquín Sabina nació el 12 de febrero de 1949 en Úbeda, provincia de Jaén. A lo largo de más de cinco décadas de carrera, compuso canciones como «19 días y 500 noches», «Y nos dieron las diez» y «Contigo», y formó una dupla artística con Joan Manuel Serrat.
El documental «Sintiéndolo mucho», dirigido por Fernando León de Aranoa, se filmó durante 13 años y se estrenó en Disney+ en 2022. En él se aborda tanto su vida en los escenarios como aspectos de su vida personal, incluyendo problemas de salud.
En 2001, a los 52 años, Sabina sufrió un ictus. En 2018, una tromboflebitis en la pierna izquierda lo llevó a un hospital de Madrid. En febrero de 2020, se cayó del escenario durante un show con Serrat en el Movistar Arena de Madrid, lo que le provocó un hematoma intracraneal y un derrame cerebral, requiriendo cirugía.
En el documental, Sabina expresó: «No me veo con una cabeza o un corazón de 70 años. Es muy difícil aceptarse con 70 años con la vida que uno tenía y la velocidad inaudita con la que ha pasado el tiempo».
El 30 de noviembre de 2025, ofreció su último concierto en el Movistar Arena de Madrid, como parte de su gira de despedida «Hola y Adiós». Ante el público, declaró: «Este es el último concierto de mi vida. Gracias eternas. Ha sido la mejor gira de mi vida». Posteriormente, en redes sociales, agregó: «Ha sido un adiós enormemente agradecido porque he ido viendo, al vivir y viajar, cómo han viajado y crecido mis canciones y yo con ellas».
En una entrevista posterior con Carlos del Amor en RTVE, Sabina afirmó: «Estoy viviendo unos días, unos meses y unos años que no había tenido en mi vida: sin agenda, sin compromisos, sin nada que hacer». También mencionó: «He escrito un libro, he tenido dos hijas y trasplanté un olivo. No me falta nada, estoy moderadamente en paz conmigo mismo».
Sobre la muerte, reflexionó: «Nunca pensé en la muerte. La muerte no existía para mí. Era una cosa que le pasaba a los demás, pero a mí no. Ahora lo pienso sin miedo porque con la edad que tengo hay que pensarlo». Y añadió: «La muerte me parece un crimen atroz y una injusticia. No tengo la menor intención de morirme, que se muera la muerte».
Finalmente, expresó: «Últimamente pienso mucho en la salud. Con todo esto que me ha pasado y con la jubilación, le pido salud a la vida y que el deterioro no venga con prisas».
