Una inundación repentina en el norte de Nepal, cerca de la frontera con China, causó al menos 17 muertos y 384 desaparecidos, según informaron las autoridades locales.
Una inundación repentina en el norte de Nepal, cerca de la frontera con China, dejó al menos 17 muertos y 384 desaparecidos, según informaron las autoridades locales. El agua arrasó varias localidades de la provincia de Bagmati, incluyendo Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, provocando daños en viviendas, rutas, mercados e infraestructura.
Las tareas de búsqueda y rescate continúan con el despliegue de helicópteros, efectivos de seguridad y equipos de emergencia. El portavoz del ejército nepalí, Raja Ram Basnet, indicó que los helicópteros no pueden aterrizar en sectores afectados como Syapru Besi y Timure hasta que las aguas desciendan.
Las autoridades manejan preliminarmente la hipótesis de que un terremoto provocó un deslizamiento de tierra que bloqueó el cauce del río Bhote Koshi, generando la inundación. El Servicio Geológico de Estados Unidos registró un sismo de magnitud 4,4 con epicentro a 77 kilómetros al noroeste de Kodari y a 10 kilómetros de profundidad. El ministro de Asuntos Exteriores de Nepal, Shishir Khanal, vinculó el movimiento sísmico con el deslizamiento.
Según la Junta de Turismo de Nepal, 384 viajeros fueron reportados como desaparecidos en el distrito de Rasuwa. Del total, 291 son extranjeros y 93 son ciudadanos nepalíes. Entre los extranjeros figuran 105 indios, 37 indios no residentes, 17 malasios, 12 británicos, cuatro sudafricanos, tres estadounidenses, un australiano y un neerlandés. La nacionalidad de otras 111 personas aún debe ser confirmada. La Junta aclaró que el registro es preliminar y que la información se sigue verificando.
El primer ministro de Nepal, Balendra Shah, ordenó reforzar las tareas y pidió trasladar a quienes viven en zonas bajas a lugares más seguros. La Cruz Roja activó equipos de emergencia, movilizó voluntarios y comenzó a enviar suministros de ayuda humanitaria.
La inundación también afectó sectores del Tíbet, donde China desplegó organismos de rescate y asistencia. El presidente Xi Jinping ordenó intensificar las tareas de búsqueda y rescate, reubicar a los afectados y prestar atención a posibles desastres secundarios. Se enviaron suministros de emergencia, como tiendas de campaña, estufas, ropa y camas plegables.
