Una profunda intervención del histórico jardín de Palermo combina restauración patrimonial, accesibilidad y nuevos espacios para la educación y la investigación.
El Jardín Botánico Carlos Thays de la Ciudad de Buenos Aires, inaugurado en 1898, se encuentra en proceso de una de las intervenciones más ambiciosas en más de un siglo de historia. Las obras abarcan ocho manzanas de Palermo, delimitadas por las avenidas Santa Fe, Las Heras, República Árabe Siria y Plaza Italia, e incluyen restauración patrimonial, accesibilidad y renovación edilicia.
El predio, declarado Monumento Histórico Nacional en 1996, cuenta con casi 78.000 metros cuadrados, cerca de 1.500 especies vegetales y más de 30 obras de arte entre esculturas, fuentes y monumentos. Según Graciela Barreiro, directora del Jardín Botánico, la importancia del espacio como pulmón verde se debe a las toneladas de carbono que almacena en los troncos de sus árboles y al dióxido de carbono y polvo en suspensión que absorben las hojas.
La Casona: restauración y nuevos usos
La Casona, edificio diseñado por el ingeniero polaco Jordan Wysocki en 1881, albergó al Departamento Nacional de Agricultura, al Museo Histórico Nacional y a la Dirección de Paseos. Carlos Thays vivió allí con su familia. Las obras en el edificio incluyen la finalización de la cubierta y el subsuelo, trabajos de pintura, instalaciones eléctricas y radiadores, y la restauración final de las carpinterías del Café Botánico. Está prevista la instalación de un ascensor interior para permitir el acceso a personas con movilidad reducida a los pisos superiores.
Barreiro afirmó que la puesta en valor de la casa principal está a cargo de empresas especializadas en restauración de edificios patrimoniales y que todas las obras son previamente aprobadas por la Comisión Nacional de Monumentos Históricos. La restauración habilitará nuevos usos vinculados a la educación ambiental, la interpretación del patrimonio y la investigación, y ampliará en un 50% la capacidad del Jardín para talleres y actividades educativas.
Accesibilidad en el sendero principal
La intervención en el sendero principal busca mejorar la superficie para facilitar la circulación de cochecitos, sillas de ruedas, adultos mayores y grupos escolares. Barreiro explicó que los senderos originales no absorbían agua por más de un siglo de compactación y que las obras no afectaron superficies verdes ni ejemplares botánicos. El proyecto se enmarca en el programa Naturaleza sin Barreras, que incluye señalética en braille, planos hápticos en los accesos principales y baños adaptados.
Ciencia y conservación
El Jardín sumó un laboratorio nuevo y oficinas para Educación y Ciencia y Técnica, con equipamiento para la propagación y conservación de especies. En 2023, la Agencia de Protección Ambiental porteña lo designó primer refugio climático de la Ciudad, con una diferencia de temperatura de aproximadamente cinco grados respecto de sus alrededores. Durante 2025 se mejoró la colección de cactáceas, se trabaja en el Proyecto Robles para incorporar especies de Quercus y se sumaron más de 30 especies en peligro de extinción de la flora nativa en los últimos cinco años.
Restauración de fuentes, esculturas e invernáculos
La Fuente del Pato y la Fuente Oval recuperaron su funcionamiento tras tareas de impermeabilización, reparación de fisuras y renovación del bombeo. En 2024 se restauraron piezas como el monumento a San Martín, la estatua L’acquaiolo, La Soberanía y el Busto a Perito Moreno. El invernáculo principal, construido en 1897, fue sometido a tareas de limpieza e hidrolavado. Es el único de los cinco invernáculos abierto de manera permanente al público.
Biblioteca infantil y escuela de jardinería
Desde 1918, el predio cuenta con una escuela de jardinería, un herbario y una biblioteca de botánica. En 2012 se sumó la Biblioteca Infantil de la Naturaleza, con mil libros. La restauración de la planta alta de La Casona permitirá ampliar los espacios para charlas, talleres y encuentros con escuelas.
Participación de la comunidad
El Jardín cuenta con 250 voluntarios activos en programas como Divulgadores Botánicos, Expedición Botánica, Jardín de Mariposas y Meteorología. Desde 2014, la Asociación Amigos del Jardín Botánico Carlos Thays apoya económicamente la gestión del predio, gestiona financiamiento externo y organiza actividades como talleres, cursos, charlas y la feria anual de primavera, que este año se realizará los días 26 y 27 de septiembre.
Barreiro señaló que la cantidad de visitantes se duplicó, superando el millón de personas al año, y que las actividades educativas se multiplicaron hasta el punto de no disponer de agenda abierta por varios meses.
