Las precipitaciones sobre las áreas afectadas por incendios forestales en Colorado causaron inundaciones repentinas y deslizamientos de barro y rocas. Al menos cinco viviendas fueron destruidas y varias comunidades fueron evacuadas.
Los incendios forestales en Colorado continúan generando consecuencias semanas después de su inicio. El incendio Aspen Acres, que comenzó a fines de junio en los condados de Pueblo, Custer y Huerfano, permanece activo y parcialmente contenido. Las intensas lluvias sobre las superficies calcinadas provocan inundaciones repentinas y deslizamientos de barro y rocas, lo que mantiene en alerta a las autoridades y obligó a evacuar varias comunidades.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) emitió durante la noche del miércoles 29 de julio una segunda Flash Flood Emergency en la semana para sectores cercanos al incendio Aspen Acres, en el condado de Pueblo. También se emitió otra alerta del mismo nivel para la zona quemada por el incendio Gold Mountain, en el condado de Ouray.
Según expertos de Fox Weather, las lluvias representan un peligro tras los incendios forestales porque la vegetación desaparece y el suelo pierde gran parte de su capacidad para absorber agua. Cuando se registran precipitaciones intensas, el agua desciende rápidamente por las laderas y arrastra barro, rocas, árboles y otros materiales.
El NWS calificó ambas emergencias como una “situación particularmente peligrosa”, categoría reservada para fenómenos con riesgo inmediato para la vida. Los meteorólogos advirtieron que podían acumularse hasta tres pulgadas (7,6 centímetros) de lluvia en una hora, volumen suficiente para generar flujos de escombros en las zonas montañosas.
La comunidad de Beulah fue una de las más afectadas por el temporal. Según el NWS, los deslizamientos provocaron la destrucción de al menos cinco viviendas, el colapso de varios puentes y la caída de postes eléctricos y tanques de gas propano. Un funcionario local informó que una vivienda completa fue arrastrada por la corriente de un arroyo. Los bomberos del condado de Custer confirmaron que otras tres casas sufrieron daños importantes cerca del complejo San Isabel Lodge.
La Oficina del Sheriff del condado de Ouray ordenó evacuar viviendas al este de la US-550, en el área de Portland, entre Old School Road y Citadel Drive. “Si se encuentra en su casa y puede hacerlo, evacúe inmediatamente. Si no puede salir, busque terreno elevado”, indicaron las autoridades en un comunicado oficial.
Hasta la mañana del 31 de julio, el incendio Aspen Acres estaba contenido en un 67%. Desde su inicio, el fuego consumió más de 100 mil acres (40.500 hectáreas), dejando un amplio sector vulnerable a lluvias intensas. El martes 28 de julio ya se habían registrado inundaciones, deslizamientos y caminos intransitables cerca de la autopista estatal 165, además de las localidades de San Isabel y Wetmore. Las autoridades no reportaron personas fallecidas ni heridas por las inundaciones.
Los meteorólogos advierten que nuevas precipitaciones podrían provocar más inundaciones repentinas y deslizamientos sobre la superficie calcinada. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), estos flujos pueden desplazarse a más de 35 millas por hora (56 km/h) y arrastrar rocas, árboles e incluso vehículos, por lo que representan una de las principales amenazas posteriores a un incendio forestal.
