Durante la apertura de la exposición “6402+ Razones para no olvidar” en Bogotá, integrantes de la Asociación de Madres de Falsos Positivos de Colombia (Mafapo) solicitaron al próximo Gobierno que no se suspendan los procesos de verdad, memoria y reparación.
Durante la apertura de la exposición “6402+ Razones para no olvidar” en Bogotá, las madres integrantes de la Asociación de Madres de Falsos Positivos de Colombia (Mafapo) transformaron el evento en un mensaje directo al próximo Gobierno.
Frente a autoridades, representantes de organizaciones sociales y ciudadanos, exigieron que no se suspendan los procesos de verdad, memoria y reparación que han marcado la búsqueda de justicia en los casos de ejecuciones extrajudiciales.
“No nos quiten las alas”, reclamaron, al señalar que estos caminos han sido esenciales para reconstruir la historia de sus hijos y comenzar un duelo que, para muchas familias, sigue sin resolverse. La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) fue la primera institución en escucharlas y en abrirles la posibilidad de encontrar respuestas y dignidad.
Espacio permanente para la memoria
La exposición marca el inicio del Parque Memorial 6402+, un proyecto desarrollado durante tres años junto a las madres de las víctimas de falsos positivos, definido como el primer espacio permanente en el país dedicado exclusivamente a recordar este crimen.
Su construcción, en la antigua Estación de La Sabana, representa más que un acto conmemorativo. El diseño, inspirado en un vientre, simboliza el nacimiento de la vida y busca resignificar la que fue arrebatada a miles de familias.
La ministra de las Culturas, Artes y Saberes, Yannai Kadamani, explicó que el memorial pretende fortalecer la justicia restaurativa a través del arte, la cultura y los testimonios de las víctimas. “No hay que tenerle miedo a la memoria. Hay que verla a los ojos, repararla y resignificarla”, afirmó Kadamani, según recogió Caracol Radio.
La verdad como camino al duelo
Las madres de Mafapo subrayaron que el valor de la verdad no se limita a lo judicial. Para muchas, conocer qué ocurrió con sus hijos ha permitido iniciar un proceso de duelo y dignificación que, durante años, resultó imposible.
“Después de casi dos décadas de búsqueda, solo al conocer qué ocurrió con nuestros hijos hemos podido empezar a encontrar tranquilidad y pensar en darles un entierro digno”, señalaron durante el acto.
La JEP ha facilitado el esclarecimiento de responsabilidades, la búsqueda de cuerpos y la recuperación de la memoria familiar. Una de las madres, Gloria Astrid Martínez, relató que ese día se cumplieron dos años y medio desde la exhumación del cuerpo de su hijo, aún sin entregarle.
“Quiero hacer ese cierre. Esto no es tan fácil. Eso de sanar es como por encimita, porque la herida sigue ahí. Pero necesito poder cerrar ese capítulo”, expresó ante los asistentes, cita también recogida por el mismo medio.
El dolor y el estigma persisten
La reparación institucional no ha puesto fin al sufrimiento de las familias. Varias madres han enfrentado años de señalamientos y estigmatización en sus comunidades. “Por las madres de Soacha me he dado cuenta de toda esta olla podrida que hay por el Estado. A mí muchas veces en mi pueblo me han dicho que soy una criminal, que soy una asesina, que por eso mataron a mi hijo”, compartió una de las asistentes.
Las madres insisten en que el Parque Memorial 6402+ no fue ideado solo para ellas, sino como un espacio donde toda la sociedad pueda comprender lo ocurrido y las nuevas generaciones conozcan un capítulo largamente silenciado del conflicto armado colombiano.
Un mensaje de apertura y legado
A pesar de la incertidumbre sobre el futuro de estos procesos, las madres enviaron un mensaje de apertura al próximo gobierno. “Lo invitamos a que se dé cuenta de que esto que estamos haciendo es para dejar un legado de que esto sí pasó. También lo invitamos a que nos escuche y a que esté con nosotras”, afirmó Gloria Astrid Martínez.
El objetivo, es que el Parque Memorial 6402+ trascienda a los gobiernos y se mantenga como un espacio permanente para recordar a las víctimas, preservar la verdad y evitar la repetición de las ejecuciones extrajudiciales. “Queremos que los colombianos vengan, conozcan esta historia y que nunca vuelva a repetirse”, concluyeron las madres durante la apertura de la exposición.
