La portavoz Anna Kelly aseguró que la medida no modifica la estrategia migratoria del gobierno y que el presidente continuará con las deportaciones de inmigrantes indocumentados con antecedentes penales.
La administración del presidente Donald Trump anunció la ampliación del programa de visas temporales H-2A para facilitar que las granjas lecheras soliciten trabajadores extranjeros cuando acrediten una necesidad temporal o estacional. La portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, defendió la medida y afirmó que no implica un cambio en la política migratoria del gobierno.
Según informó The Washington Post, Kelly sostuvo que la decisión no representa un cambio en la estrategia de la administración y remarcó que el mandatario mantiene su compromiso con el control fronterizo y las deportaciones de inmigrantes indocumentados con antecedentes penales en Estados Unidos.
“Si bien el presidente continúa velando por el bienestar de nuestros agricultores, también seguirá aplicando nuestras leyes de inmigración y deportando a los inmigrantes indocumentados con antecedentes penales, tal como se comprometió a hacer al ser elegido”, declaró en un comunicado.
Kelly agregó que la modificación “simplemente aclara las leyes vigentes” y permite que los trabajadores de la industria lechera reciban el mismo tratamiento que quienes ya participan del programa en otros sectores agrícolas.
De acuerdo con expertos citados por The Washington Post, la medida permitirá que las explotaciones lecheras presenten solicitudes para contratar trabajadores extranjeros con visas H-2A cuando los puestos cumplan con los requisitos de temporalidad establecidos por el programa. El requisito de que la necesidad laboral fuera temporal o estacional dejó durante años prácticamente fuera a la industria lechera, que necesita personal de manera permanente por la naturaleza continua de su producción.
La decisión llegó después de una gestión de organizaciones que representan a grandes cooperativas del sector lácteo, entre ellas Dairy Farmers of America, Land O’Lakes y Tillamook, que solicitaban una actualización de las reglas para responder a las necesidades productivas de la actividad.
Según Dairy Herd, la modificación provocó reacciones contrapuestas entre aliados del presidente Trump. Las organizaciones agropecuarias respaldaron la iniciativa al considerar que podría ayudar a aliviar la escasez de trabajadores. “Rara vez diría que algo es la solución definitiva, pero sí, esto nos brinda el acceso al programa H-2A que hemos estado buscando”, declaró Rick Naerebout, director ejecutivo de la Asociación de Productores Lecheros de Idaho.
En cambio, grupos que impulsan políticas migratorias más estrictas advirtieron que ampliar el acceso al programa H-2A podría incrementar la contratación de trabajadores extranjeros y reducir las oportunidades laborales para ciudadanos estadounidenses.
La administración optó por formalizar el cambio mediante un memorando oficial y un comunicado, al tiempo que buscó dejar en claro que la modificación responde a una actualización de la aplicación del programa y no representa un cambio de rumbo en la política migratoria.
