El chef Franco Malacisa regresó a Argentina para fundar Chizza, un restaurante en Los Cardales que combina tradición familiar y productos de mar.
El chef Franco Malacisa, propietario del restaurante Chizza en Los Cardales, provincia de Buenos Aires, relató cómo su trayectoria internacional lo llevó a regresar a Argentina para establecer un emprendimiento gastronómico en una casona de 1890. Según declaró, su interés por la cocina comenzó a los ocho años al observar a sus abuelas preparar alimentos para la familia.
Malacisa inició su carrera formal en 1994 en Buenos Aires Catering. Posteriormente, trabajó en restaurantes en Italia, Reino Unido, Rusia y Ucrania. «Venía de Covent Garden, en Londres, necesitaba algo más tranquilo», afirmó. Decidió regresar a Argentina tras adquirir una propiedad en Los Cardales, que describió como «un pueblo cerca de Capital, con campo, verde, perros y familia».
El restaurante abrió en marzo de 2008. Ese mismo año, el conflicto agropecuario por la Resolución 125 afectó el acceso a la carne, lo que llevó a Malacisa a enfocar su propuesta en pescados y frutos de mar. «Todos me daban por muerto antes de empezar. Me decían: ‘Acá comen carne'», recordó. Sin embargo, la respuesta del público fue positiva.
Entre los platos más solicitados figuran la chernia con espárragos, calabaza horneada y crema de limón; chipirones frescos con cebollas, tomate y papas crocantes; y osobuco braseado al Malbec con risotto al parmesano. Malacisa indicó que su filosofía culinaria se basa en «respetar el producto» y ofrecer alimentos «lo más natural posible». En el patio de la casona cultiva calabaza, higos, quinotos, aromáticas y flores de zucchini.
El restaurante cuenta con una cava de más de cinco mil botellas de vino y una barra con más de 150 etiquetas de whisky. Malacisa explicó que la barra se armó con la colaboración de clientes que traían botellas de sus viajes. «Hacíamos así, yo les decía: lo tomamos juntos y cuando viajés al exterior me traés una botella», señaló.
Entre las visitas destacadas, mencionó al músico Bryan Adams y al Secretario del Tesoro de Estados Unidos. «Yo no sabía quién era, así que lo abracé como si fuera mi hermano», dijo sobre el funcionario estadounidense.
El chef adelantó que planea incorporar una cocina integrada al salón para ofrecer una experiencia sin menú fijo y dictar clases de gastronomía. «Creo que es la última gran etapa de Chizza», afirmó.
