Cuatro militares y dos civiles fallecieron este domingo al estrellarse una aeronave de la Fuerza Aérea Boliviana en una zona montañosa del centro de Bolivia, mientras realizaba tareas de patrullaje aéreo.
Seis personas, entre ellas cuatro militares y dos civiles, murieron este domingo luego de que la avioneta en la que viajaban se estrellara en una zona montañosa del centro de Bolivia. La aeronave, un Cessna FAB-409 de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), realizaba tareas de reconocimiento.
El Ministerio de Defensa de Bolivia informó, mediante un comunicado, que las víctimas fatales fueron cuatro militares y dos civiles que viajaban a bordo del avión. La cartera expresó su “profundo pesar a las familias y camaradas de los tripulantes que perdieron la vida cumpliendo el deber con la patria”.
Según la FAB, la aeronave cumplía un vuelo de apoyo de acción cívica en la ruta entre La Paz y Cochabamba cuando perdió contacto con los controles. Tras la desaparición de la señal, se activaron los protocolos de emergencia y se desplegaron equipos de búsqueda por tierra. Horas después, las autoridades localizaron los restos de la avioneta en el sector de Cerro Sayari, en el departamento de Cochabamba.
La Fuerza Aérea informó que se conformó una junta investigadora para determinar las causas del accidente. De acuerdo con el Ministerio de Defensa, la aeronave había participado recientemente en una misión humanitaria para trasladar niños con cáncer desde la región andina de Oruro hacia centros médicos especializados, ante las dificultades de circulación provocadas por cortes de rutas.
Tanto el Ministerio como el Comando General de la FAB rindieron homenaje a las víctimas en reconocimiento a su “servicio a la nación” y aseguraron que acompañarán a las familias afectadas.
El accidente ocurre en un contexto de protestas y bloqueos que persisten en algunas zonas de Cochabamba, impulsados por sindicatos cocaleros afines al expresidente Evo Morales (2006-2019). El Gobierno declaró el estado de excepción el sábado tras más de 50 días de manifestaciones que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. El portavoz presidencial José Luis Gálvez afirmó que estas protestas tienen fines “desestabilizadores”.
