El fallecimiento del periodista Roberto García y la publicación de un reportaje a Juan Luis Cebrián motivan una reflexión sobre el rol del periodismo, su financiamiento y su futuro.
El fallecimiento del periodista Roberto García, columnista de PERFIL durante veinte años y cofundador y director de Ámbito Financiero, junto con el reportaje de esta edición a Juan Luis Cebrián, exdirector del diario El País de España, llevaron a una reflexión sobre el significado del periodismo.
En 2026 se cumplirán cincuenta años de la fundación de El País, Ámbito Financiero y, en noviembre próximo, Editorial Perfil iniciará el año de celebración de su quincuagésimo aniversario. El autor vincula las historias de El País y Ámbito Financiero: el diario económico argentino se publicaba de lunes a viernes y registró la marca «Domingo» para un diario generalista que nunca llegó a editarse; posteriormente, Editorial Perfil adquirió esa marca para uno de sus suplementos.
En una reunión anual de la Asociación Mundial de Diarios, Juan Luis Cebrián expuso un gráfico que mostraba que el 40% de los ingresos de un diario en papel se concentraba los domingos, el 30% los sábados y el 30% restante de lunes a viernes. Cebrián afirmó: «Los diarios somos como los supermercados, tenemos que estar abiertos todos los días, pero la gente compra solo los fines de semana». El autor señaló que la idea del diario PERFIL en papel sábados y domingos, con internet los siete días, surgió de esa exposición. Además, indicó que el diseño, el Manual de Estilo y el Código de Ética de PERFIL están inspirados en los de El País.
El libro de Javier Cercas «El periódico de la democracia», sobre los cincuenta años de El País, incluye frases como: «La verdad más difícil de ver no es la que está escondida, sino la que se halla a la vista de todos y no queremos ver», «Las mentiras poseen mayor poder de difusión que nunca y por tanto el periodismo es más necesario que nunca», «La verdad hace a hombres y mujeres libres, lo que significa que las mentiras hacen esclavos», y «Confía en las instituciones y desconfía de quienes la dirigen. Viva la ley, abajo la autoridad». También sostiene: «Un periódico no tiene ningún sentido si solo es un negocio».
El autor mencionó un intercambio con Luis Ventura, presidente de Aptra, durante un reportaje sobre las críticas a los premios Martín Fierro. Ventura declaró: «El periodismo es un negocio». Ante la objeción de que es una profesión, Ventura respondió: «Una profesión en función de un negocio. Si vos no vendés publicidad, no sobrevivís». El autor reconoció que algunos periodistas asignan a los Martín Fierro criterios propios del premio Pulitzer y que falta un Pulitzer argentino. Ventura replicó: «Que lo armen, si es tan fácil». El autor indicó que fracasó al intentar convencer a los miembros de la Academia Nacional de Periodismo de crear ese premio, pero que seguirá intentando.
El autor también mencionó la posibilidad de una edición impresa de PERFIL de lunes a viernes. Recordó que, tras la exposición de Cebrián, otro director propuso regalar los diarios de lunes a viernes y cobrarlos más caros los fines de semana. Para los cincuenta años de Editorial Perfil, se propone regalar una edición impresa del diario PERFIL durante las mañanas en centros de concentración de transporte público, utilizando contenidos ya producidos por Perfil.com.
El libro de Cercas comienza un capítulo citando a Borges: «Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento en el que el hombre sabe para siempre quién es». Cercas aplica esta idea a El País durante el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, cuando el diario imprimió y distribuyó su edición mientras una columna de blindados avanzaba hacia su redacción. El autor sostiene que Editorial Perfil supo quién era un año después, cuando tras la guerra de Malvinas fue clausurada la revista La Semana y se ordenó su arresto.
Finalmente, el autor recordó que Roberto García pidió escribir dos columnas por semana argumentando: «No es por dinero; necesito escribir». El autor concluyó: «Es que no sé no escribir».
