El triunvirato de la CGT exigió la presencia de los líderes gremiales en las reuniones del Consejo Directivo y delineó un esquema de protestas que incluye paros rotativos y una movilización nacional.
Los integrantes del triunvirato de la Confederación General del Trabajo (CGT) –Jorge Sola (Seguros), Cristian Jerónimo (Empleados del Vidrio) y Octavio Argüello (Camioneros)– solicitaron que los secretarios generales de cada gremio asistan personalmente a las reuniones del Consejo Directivo, en lugar de delegar su representación en dirigentes de menor rango. La medida fue comunicada en la convocatoria para el encuentro del jueves próximo en la sede de Azopardo 802, donde se pidió a cada sindicato confirmar quién asistirá “garantizando el orden institucional”.
Según declaraciones de un jefe cegetista citadas por Infobae, la decisión responde a que “no vienen cuando debatimos qué hacer y mandan a otros en nombre de ellos, pero si tomamos decisiones con los que están presentes después nos critican por lo resuelto”.
Las críticas apuntan a gremios como la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), La Fraternidad y Gastronómicos, cuyos líderes –Abel Furlán, Omar Maturano y Luis Barrionuevo, respectivamente– han cuestionado la estrategia de la central obrera y reclamaron un paro general de 36 horas o por tiempo indeterminado. Desde la conducción cegetista señalaron que algunos de esos dirigentes “no consiguen la adhesión masiva de sus propios trabajadores” durante las huelgas. En particular, mencionaron que en el último paro general de febrero los conductores de locomotoras trabajaron “casi normalmente” y que en las huelgas generales “los bares están llenos de mozos trabajando”.
El triunvirato también respondió a las acusaciones sobre su gestión. Sostuvieron que se decidió que cada sindicato recurriera a la Justicia contra el decreto 407 que reglamentó la Ley de Modernización Laboral, porque si lo hacía la CGT el caso terminaría en el fuero contencioso administrativo, considerado afín al gobierno. Afirmaron: “Nos critican por ser pasivos, pero cuando vamos a ver a los trabajadores en conflicto no les gusta”. Y agregaron: “Cuando llamamos a una reunión, algunos buscan excusas para no venir y mandan a cualquiera sin poder de decisión, pero tenemos que superar las diferencias y ponernos en acción porque Milei nos va a llevar puestos”.
El plan de lucha previsto para el jueves se basa en el modelo de protestas sindicales en Francia contra la reforma jubilatoria de Emmanuel Macron. Incluye volanteadas en estaciones de trenes, aeropuertos y universidades; paros alternados y rotativos en el transporte y la industria; asambleas y movilizaciones a ministerios; y culminaría en una “gran protesta nacional” que podría ser el quinto paro general contra el gobierno de Javier Milei, posiblemente de 36 horas para combinar una huelga con una marcha multitudinaria.
Para ampliar el impacto, los dirigentes buscarán adhesiones de sectores como la clase media, comerciantes, estudiantes, jubilados y pymes, además de la Iglesia. Jorge Sola asistirá el jueves a un acto de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) en Parque Norte.
En la reunión del miércoles, Cristian Jerónimo declaró: “Es hora de debatir protestas concretas” y concluyó: “Si hay que ir en cana, iremos en cana”.
