Luis Augusto Huergo se graduó como el primer ingeniero del país en 1870. Su propuesta para el puerto de Buenos Aires compitió con la de Eduardo Madero, finalmente adoptada, pero años después su diseño fue retomado para el Puerto Nuevo.
Luis Augusto Huergo obtuvo el diploma de ingeniero número 1 el 6 de junio de 1870. Había sido uno de los 13 alumnos inscriptos en 1866 en la carrera creada por el rector de la Universidad de Buenos Aires, Juan María Gutiérrez, en 1865.
Huergo nació en Buenos Aires el 1 de noviembre de 1837. A los 12 años, tras quedar huérfano de padre, su hermano mayor lo envió al colegio jesuita Santa María en Maryland, Estados Unidos. Regresó a Buenos Aires en 1857 con dominio del inglés y el apodo “Bull”.
En 1862 se recibió de agrimensor y se inscribió en la carrera de ingeniería. Su tesis de grado se tituló “Vías de comunicación”. Su nombre quedó vinculado al proyecto del puerto de Buenos Aires, debatido desde la época de Bernardino Rivadavia.
Como director técnico de las obras del Riachuelo, convenció a las autoridades para que la legislatura provincial aprobara medio millón de pesos fuertes para su mejora. En 1876 comenzó los trabajos en un contexto de escepticismo, ya que la profundidad del curso de agua no alcanzaba 1,80 metros. Trazó un canal artificial desde la boca del Riachuelo hasta aguas profundas, permitiendo el ingreso de buques de hasta 21 pies de calado. Luego presentó su proyecto para el puerto, basado en un sistema de muelles en forma de peine.
Eduardo Madero, cuatro años mayor que Huergo, había pasado su infancia en Montevideo durante el rosismo. Su familia tenía una empresa de importación y exportación. Madero propuso un puerto con cuatro diques cerrados con esclusas, interconectados por puentes, y dos dársenas. Era sobrino de Francisco Bernabé Madero, vicepresidente de Julio A. Roca. Logró una audiencia gubernamental para presentar su idea, que requería una inversión de veinte millones de pesos fuertes.
Huergo presentó su proyecto en 1881, con un costo estimado de 3.500.000 pesos fuertes. En abril de 1882 solicitó que los planos fueran analizados por el Departamento de Ingenieros y luego enviados al Congreso, pero no se supo el destino de esos documentos.
Madero y el gobierno evitaron el examen del Departamento de Ingenieros y giraron el proyecto directamente al Congreso. Roca conformó una comisión ad-hoc para su análisis, cuyo dictamen indicó que lo presentado era un “mero bosquejo”. El diseño había sido desarrollado por el ingeniero civil británico John Hawkshaw, quien había participado en la construcción de puertos en el Reino Unido y fue consultado sobre el Canal de Suez.
En 1884 se firmó el contrato con los planos definitivos, sin considerar el dictamen de los ingenieros de 1886. Roca convocó a los expresidentes Mitre, Sarmiento y Avellaneda para darle validez al acto. En abril de ese año, Huergo renunció a su cargo de director técnico del Riachuelo.
Las obras comenzaron en marzo de 1887. En 1889 se inauguró la Dársena Sur y el malecón exterior. Para la crisis económica de 1891 estaban listos los diques 1 y 2, y faltaban el 3, el 4, la Dársena Norte y el canal norte. Las obras continuaron hasta 1898. El costo final superó los cincuenta millones de pesos fuertes, frente a los veinte millones iniciales. En 1902, el puerto presentaba saturación de tráfico y era operativamente lento y caro.
Durante su segunda presidencia, Roca solicitó la opinión del ingeniero Elmes Corthell, quien recomendó un puerto con el sistema de peine de Huergo. Roca se negó, según se indicó, para no admitir su error. En 1907, el presidente José Figueroa Alcorta llamó a concurso para construir el Puerto Nuevo, basado en el diseño de Huergo. En 1925, Puerto Madero fue abandonado y en la década de 1990 se reconvirtió en un barrio residencial.
Huergo también estudió el cauce del río Salado, la canalización de los ríos Tercero, Cuarto y Quinto, y proyectó un canal de navegación desde Córdoba al río Paraná. Fue responsable del tendido del ferrocarril entre Buenos Aires y Villa Mercedes (San Luis), proyectó el dique de San Fernando y aumentó la capacidad del San Roque (Córdoba). En Mendoza y Río Negro desarrolló obras de irrigación, trabajó en la salubridad de la ciudad de Córdoba y proyectó mejoras en el puerto de Asunción. Realizó el primer trazado del camino que une Buenos Aires y La Plata, y estableció el ejido urbano de la ciudad de Ensenada.
Fue ministro de Obras Públicas de la provincia de Buenos Aires, presidente de la Sociedad Argentina de Ingenieros Civiles y del Centro Argentino de Ingenieros. En 1872 fundó la Sociedad Científica Argentina junto a otros egresados de ingeniería. Fue profesor y decano de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UBA.
En 1910, el presidente Roque Sáenz Peña lo nombró director de la Dirección General de la Explotación del Petróleo. Al final de su vida fue director honorario del primer yacimiento petrolífero en Comodoro Rivadavia. Falleció el 4 de noviembre de 1913 a los 76 años. En su honor, el 6 de junio se celebra el Día de la Ingeniería Argentina. Alcanzó a ver el inicio de las obras del puerto según su proyecto. La avenida que lleva su nombre comparte cartelería con la de Eduardo Madero en la ciudad de Buenos Aires.
