El presidente Javier Milei anunció la eliminación gradual de las retenciones a las exportaciones automotrices, que pasarán del 4,5% al 0% para mediados de 2027.
El presidente Javier Milei confirmó anoche, durante el 172° aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la eliminación de las retenciones a las exportaciones de autos. La medida, que había sido adelantada meses atrás, se aplicará de forma gradual.
“A partir de julio de 2026 y hasta junio de 2027, a la industria automotriz les vamos a llevar las retenciones a 0. Ese cronograma va a estar siendo informado en estos días por el Ministerio de Economía”, afirmó Milei.
El presidente agregó: “Vamos a seguir bajando retenciones, vamos a seguir achicando el tamaño del gasto público para poder devolverles a los argentinos de bien el dinero que les corresponde. Que se achique el Estado y que se agrande el mercado para tener más libertad y prosperidad”.
Se espera que la reducción sea gradual, desde el actual 4,5% hasta llegar a cero a mediados de 2027. Según estimaciones previas, el impacto de la eliminación rondaría los US$500 por vehículo una vez que esté en cero.
Como antecedente, en 2021 el gobierno de Alberto Fernández implementó una exención de derechos de exportación para las exportaciones por encima de las 137.000 unidades, que venció en julio de 2025 y no fue renovada.
El sector, nucleado en la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), venía solicitando la revisión del tema. Fuentes del sector indicaron que la administración de Javier Milei aguardaba un número específico en la recaudación para avanzar.
Sebastián Domínguez, CEO de SDC Asesores Tributarios, sostuvo: “La industria automotriz tiene, por cuestiones de competitividad, diferentes problemas. No sólo las retenciones a las exportaciones, sino también el tipo de cambio, la apertura de importaciones y otros factores. Las retenciones son una variable más, por lo que avanzar hacia una reducción gradual es positivo y mejora la capacidad competitiva para exportar”.
Domínguez agregó: “Además, incentiva a que se fabriquen modelos en la Argentina con perfil exportador. Esto puede contribuir a incrementar las fuentes de trabajo o, al menos, a sostenerlas, por lo que implica una mejora. De todos modos, tampoco se puede sobredimensionar, porque es una de varias cuestiones que afectan la competitividad”.
El tributarista también señaló: “En definitiva, lo que hace es resignar parte de una recaudación que no debería existir, pero que ha sido uno de los pilares para sostener el equilibrio fiscal. Lo que pretende el Ejecutivo es resignar una parte de manera gradual, con la expectativa de que haya más producción y exportación en el futuro y que esa baja en la recaudación termine compensándose”.
Argentina se encuentra entre los 12 países que aplican impuestos a las exportaciones, junto a Camerún, Camboya, Costa de Marfil, Guinea, Indonesia, Irán, Kazajistán, Uganda, Rusia, Tanzania y Uzbekistán.
César Litvin, CEO de Lisicki, Litvin & Abelovich, afirmó: “Está dentro de los tres impuestos más distorsivos junto con Ingresos Brutos y el impuesto a créditos y débitos bancarios. Afecta a la competitividad de nuestros productos de forma contundente”.
El principal motivante para avanzar con esta decisión está en la competencia directa con Brasil y México, que no cuentan con un impuesto similar, y la avanzada de marcas chinas a nivel global. Expertos indican que la eliminación podría abrir una oportunidad para recibir más proyectos e inversiones.
