Israel y Líbano acordaron este viernes extender el frágil cese de hostilidades por 45 días, tras una reunión mediada por Estados Unidos en Washington. Las conversaciones fueron calificadas como «altamente productivas» por el Departamento de Estado, que también confirmó nuevas fechas para continuar las tratativas.
Israel y Líbano acordaron este viernes extender un frágil alto al fuego, tras una reunión en Washington mediada por Estados Unidos. La noticia fue dada a conocer por el Departamento de Estado del país norteamericano, luego de unas conversaciones calificadas de “altamente productivas” por el vocero de la cartera, Tommy Pigott, que también confirmó nuevas fechas para continuar las tratativas.
Beirut y Tel-Aviv habían acordado previamente un alto al fuego en el territorio que administra Hezbolá, con vencimiento previsto para este sábado a medianoche. Al menos, el débil «cese de hostilidades del 16 de abril se extenderá por 45 días para permitir mayores avances», según amplió Pigott en sus redes sociales.
En la misma línea, otro portavoz del Departamento de Estado dijo que “el ambiente de las conversaciones ha sido muy positivo, incluso superando las expectativas”.
A finales de mayo, el Pentágono creará en su sede de Washington una “pista de seguridad” con delegaciones militares de ambos países, para continuar las negociaciones entre el 2 y 3 de junio. “Esperamos que estas discusiones avancen hacia una paz duradera entre los dos países, el pleno reconocimiento de la soberanía e integridad territorial mutuas, y el establecimiento de una seguridad verdadera a lo largo de su frontera común”, declaró Pigott.
A pesar del optimismo de las partes, Hezbolá no forma parte de las negociaciones y continúa atacando a una Israel que tampoco cesa las hostilidades. Además, Tel-Aviv impulsa la línea de la denominada «Zona de Seguridad», un trazado que marca hasta dónde se reconoce el territorio de Beirut como seguro para el Estado de Israel.
Desde que se reanudaron las hostilidades el pasado dos de marzo, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron una campaña que avanzaría entre 7 y 8 kilómetros dentro del Líbano. La «Zona de Seguridad» llega hasta después del río Litani, entre 20 y 30 kilómetros de la frontera que reconoce la ONU.
Además de los ataques israelo-estadounidenses contra Irán, iniciados el pasado 28 de febrero, la campaña de Tel-Aviv en el sur del Líbano dejó 2.795 muertos, más de 8.500 heridos y alrededor de 1,2 millones de desplazados —cerca del 25% de la población total—. Los datos de fallecidos y lesionados fueron brindados por el Ministerio de Salud libanés, mientras que los de las personas que abandonaron sus hogares fueron difundidos por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
