La secretaria general de la Presidencia y hermana del presidente Javier Milei fortalece su agenda, muestra disidencias con Patricia Bullrich y apuesta a la gestión, mientras marca distancia en las giras internacionales.
Karina Milei entró en una nueva fase dentro del Gobierno de su hermano Javier. Supo fortalecer su agenda, demostró disidencias ante Patricia Bullrich y apuesta a mostrar gestión, además de continuar en su rol como titular del partido nacional de La Libertad Avanza y persona que aprueba o desaprueba candidaturas. Ella quiere dar un paso más en su construcción política.
En la Casa Rosada describen que la secretaria general de la Presidencia luce “empoderada” y que ya está marcando su propio camino dentro del Gabinete. La muestra cabal de esta nueva función es que, por primera vez, decidió no acompañar al Presidente en una gira internacional. Milei viajó a Los Ángeles, Estados Unidos, para participar de la Conferencia Anual del Instituto Milken, mientras Karina diseñó un raid de actividades a lo largo de toda la semana que la mostraron capaz de llevar adelante la gestión gubernamental.
Uno de sus hombres de máxima confianza comentó que este papel que encarna “es natural” y que no significa que opaque al jefe de Estado. “Se complementan”, señalaron, para descartar que exista un doble comando a la hora de tomar decisiones en el Gobierno.
Bajo este contexto, la secretaria general pisó la Cámara de Diputados para tomar contacto con Martín Menem, titular del órgano legislativo, y los legisladores libertarios, para inmiscuirse en el reordenamiento de la agenda parlamentaria. Un itinerario frenado por el escándalo que generó el avance de la situación judicial de Manuel Adorni, el jefe de Gabinete. Karina no ignora el panorama complejo que tiene la bancada oficialista, pero ante los suyos se muestra convencida de que en el corto plazo se puedan sancionar iniciativas como la nueva Ley Hojarascas, la Ley de financiamiento de las universidades nacionales y el Tratado de Cooperación en materia de Patentes. La reforma electoral también entra en su radar.
En el ítem gestión, la secretaria general encabezó el primer encuentro de la Mesa Federal Minera, un ámbito de trabajo conjunto entre Nación, provincias y empresas orientado a impulsar inversiones en el sector y fortalecer proyectos vinculados al cobre, el litio y otros recursos estratégicos. Allí se reunió con gobernadores de distintas provincias.
La semana también tuvo un escollo importante: la declaración de Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario en el Senado, forzando a Adorni a presentar su declaración jurada cayó mal. Pese a las fotos y algunos gestos entre ambas, Milei no tolera que la legisladora tenga su propio juego en LLA. Mientras que la exministra pretende ser candidata a jefa de Gobierno el año que viene, la titular del partido no la va a seleccionar, según su óptica. Será motivo de una disputa a zanjar para una secretaria general cada vez más preponderante dentro del Gobierno.
