Asociaciones del sector audiovisual lanzaron una campaña para concientizar sobre los peligros que implica el acceso a plataformas no oficiales, que van más allá de la vulneración de derechos de autor.
En el contexto del aumento del consumo de contenidos a través de canales no oficiales, la Asociación Argentina de Televisión por Cable (ATVC) y la Cámara Argentina de Productores y Programadores de Señales Audiovisuales (CAPPSA) presentaron una campaña de concientización. La iniciativa busca visibilizar los riesgos para la seguridad en línea y la privacidad de los usuarios que conlleva esta práctica.
Según informaron las entidades, el enfoque de la comunicación ha cambiado. Mientras antes se centraba en los perjuicios económicos para las empresas, ahora prioriza la protección del espectador. «Cuando consumís piratería, pagás con tus datos» es el lema central de la campaña, advirtiendo que la información personal puede convertirse en moneda de cambio para delitos financieros o suplantación de identidad.
Federico Fornelli, presidente de ATVC, señaló: «Hoy casi el 50% de los hogares con Internet en Argentina consume contenido ilegal. Ya no se trata solo de un problema de la industria, sino de un fenómeno que impacta directamente en los usuarios». Explicó que las plataformas ilegales no solo distribuyen contenido, sino que también capturan y monetizan datos personales.
Desde CAPPSA, su presidente Sergio Veiga agregó: «Buscamos generar conciencia desde la información y explicar que detrás de un consumo que parece gratuito existen riesgos reales, y que la piratería tiene consecuencias concretas en la seguridad digital».
Los datos proporcionados por ATVC y CAPPSA indican que el 47% de los hogares con conexión a internet en el país consume señales y programas a través de vías ilegales. Proyectado al total de hogares, esto representa que un 34% accede habitualmente a estas plataformas, que incluyen sitios web, aplicaciones móviles de origen dudoso y dispositivos físicos.
El análisis por tipo de contenido muestra que la industria del cine lidera los productos más vulnerados, con una incidencia del 85%. Le siguen las series de televisión (79%), los eventos deportivos (58%), las producciones documentales (52%) y las señales de televisión paga tradicional (42%). Dentro de los deportes, el fútbol concentra el 76% de la demanda informal, seguido por el automovilismo (26%) y el tenis (17%).
El debate propuesto por las asociaciones trasciende la gratuidad aparente del contenido y se centra en el costo oculto para los usuarios, destacando mecanismos de intrusión tecnológica como el robo de información confidencial, el hackeo de cuentas bancarias y la exposición de datos financieros.
