El SAFYB cerró una paritaria inédita con las cámaras del sector, fijando uno de los salarios básicos más altos del país. Mientras tanto, otros sectores, especialmente el público, reclaman la reapertura de negociaciones.
Las paritarias en la Argentina presentan un panorama heterogéneo, con acuerdos en algunos sectores y crecientes reclamos en otros. En este contexto, el Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFYB) cerró una negociación salarial inédita con las principales cámaras del sector, estableciendo uno de los salarios básicos más altos del país para la actividad.
El acuerdo fue alcanzado con la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), la Cámara de la Actividad Bioquímica (CAFYB), la Federación Argentina de Cámaras de Farmacias (FACAF) y la Asociación de Farmacias Mutuales y Sindicales de la República Argentina (AFMYSRA). Abarca los meses de abril, mayo y junio de 2026.
Según lo pactado, el salario básico para abril se ubicó en $3.444.000, en mayo ascenderá a $3.549.000 y en junio alcanzará los $3.624.000. A estos montos se suman adicionales por Competencias, Gestión y Permanencia que implican un incremento del 30%. El aumento impacta en los trabajadores afiliados comprendidos en los convenios colectivos 691/14, 707/15, 794/22 y 795/22, e incluye a farmacéuticos y bioquímicos directores de farmacias, droguerías y laboratorios.
En paralelo, la situación en la administración pública muestra un escenario distinto, con reclamos por la reapertura de paritarias. La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) definió un paro nacional con movilización para el 21 de abril, en reclamo de una revisión salarial y en rechazo a posibles recortes. Desde el gremio señalaron que los aumentos otorgados ya se ubican por debajo de la inflación y que los trabajadores estatales acumulan una pérdida superior al 44% durante la actual gestión.
A nivel general, analistas señalan que el Gobierno busca reinstalar una pauta salarial mensual baja, priorizando la desaceleración de la inflación, aunque con impacto negativo en los ingresos reales. Este contexto anticipa un escenario de creciente tensión en las negociaciones salariales de diversos sectores.
