El Índice de Precios al Consumidor registró un incremento mensual superior al proyectado por las consultoras. Los precios regulados, con un alza del 5,1%, lideraron las subas, mientras que el Gobierno y analistas anticipan una desaceleración futura.
La inflación de marzo marcó un 3,4% mensual, de acuerdo con el informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). En el primer trimestre del año, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumula un aumento del 9,4%. El dato mensual superó la proyección del 3,0% estimada por las consultoras que participan en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central.
Según el organismo estadístico, los precios Regulados tuvieron el mayor incremento (5,1%), impulsados principalmente por las tarifas de servicios públicos, transporte y educación. Le siguieron el IPC núcleo (3,2%) y los precios Estacionales (1,0%). La división con mayor aumento individual fue Educación (12,1%), vinculada al inicio del ciclo lectivo, seguida por Transporte (4,1%), afectado por los combustibles, el transporte público y los pasajes aéreos.
El presidente Javier Milei se refirió al dato a través de su cuenta en X: «El dato es malo. El dato no nos gusta ya que la inflación nos repugna. Sin embargo, hoy elementos duros que nos permiten explicar lo que ha pasado y especialmente esperar que a futuro la inflación retorne a su sendero decreciente».
Por su parte, el ministro de Economía, Luis Caputo, atribuyó parte del resultado a «un impacto significativo de la guerra en Medio Oriente, en línea con los efectos registrados en otros países». Además, señaló que «la economía continúa atravesando un proceso de corrección de precios relativos, lo que se verificó principalmente en los precios de los servicios regulados y en Carnes y Derivados». El ministro destacó que la inflación núcleo excluyendo carnes se mantuvo en 2,5%, indicando estabilidad en el componente subyacente.
Analistas económicos también evaluaron las cifras. Julián Neufeld, de la Fundación Libertad y Progreso, consideró que el 3,4% «marca una inflación que no baja desde hace ya 10 meses». Distinguió entre factores externos transitorios, como el conflicto en Medio Oriente, y los ajustes en precios regulados. No obstante, sostuvo que «en la medida en que el BCRA mantenga una política monetaria restrictiva deberíamos observar una mejora hacia el segundo semestre del presente año».
En tanto, Delfina Barbero, economista de la Fundación Libertad, proyectó que la inflación de abril podría acercarse al 2,5% mensual, citando un posible freno en el precio de los combustibles y un contexto internacional algo más favorable. «Hacia adelante, el escenario base continúa contemplando una reanudación del sendero de desinflación», afirmó, aunque advirtió sobre riesgos en el contexto global.
