El mentor de empresas agropecuarias destacó la importancia del liderazgo, la comunicación y la gestión emocional para mejorar los resultados productivos en un contexto de incertidumbre.
El mentor de empresas agropecuarias Benjamín Almagro analizó, en diálogo con Canal E, los principales desafíos en la gestión de equipos dentro del sector y destacó el impacto del liderazgo, la comunicación y la gestión emocional en los resultados productivos. En un contexto de alta incertidumbre, remarcó que muchos problemas empresariales no están en lo técnico, sino en la toma de decisiones y la organización interna.
Almagro señaló que uno de los principales problemas en las empresas es la falta de delegación. “Muchos empresarios están colapsados por hacer todo y no delegar efectivamente”, explicó. Esto no solo afecta la productividad, sino también el bienestar personal, impactando en la salud y en las relaciones.
El especialista destacó que el liderazgo comienza por uno mismo. “La organización es un reflejo del líder”, afirmó. En ese sentido, remarcó que sin claridad personal y emocional, es difícil que un equipo entienda los objetivos de la empresa.
Uno de los déficits más comunes es la falta de comunicación efectiva. Según explicó, muchos líderes creen que el problema está en sus equipos, cuando en realidad se origina en cómo transmiten las órdenes. “Si no hay claridad en lo que quiero comunicar, es muy difícil que el equipo lo entienda”, sostuvo.
Almagro advirtió que muchas empresas no tienen definido un rumbo claro. En algunos casos, incluso los socios tienen objetivos distintos, lo que dificulta el crecimiento. “Si no hay claridad hacia dónde quiere ir la empresa, es muy difícil avanzar”, señaló.
El especialista explicó que una mala gestión impacta directamente en los resultados. “Hay empresas que pierden personal o reducen su escala porque no logran organizarse”, indicó. En contraposición, aquellas que trabajan en liderazgo y comunicación logran crecer de forma sostenida.
Almagro destacó que la inteligencia emocional es clave en la toma de decisiones. Citando estudios, señaló que mejorar esta habilidad puede incrementar la productividad hasta en un 120% en puestos de liderazgo. “La diferencia está en cómo gestionamos emociones como el miedo o la incertidumbre”, explicó.
El mentor también observó un cambio generacional en el sector. Si bien muchos jóvenes lideran la búsqueda de estas herramientas, también hay empresarios mayores dispuestos a capacitarse. “Las empresas que más crecen son las que tienen apertura para aprender”, sostuvo.
Según su experiencia, los resultados pueden verse en plazos cortos. “En dos meses se pueden notar cambios drásticos en el bienestar y en la organización”, afirmó. Esto incluye mejoras en la comunicación, toma de decisiones y desempeño general.
Finalmente, Almagro recomendó trabajar en tres aspectos fundamentales. Primero, tener claridad sobre los objetivos personales y empresariales. Segundo, aprender a gestionar las emociones. Y tercero, mejorar la comunicación interna. “Si no hay claridad en lo que quiero transmitir, es muy difícil que el otro entienda”, concluyó.
