La diseñadora argentina relata cómo dejó su carrera como abogada para seguir su pasión por el arte y el diseño, superando obstáculos personales y profesionales para fundar su propio estudio.
La diseñadora argentina Gabriela López Monzón, conocida como Gaby, emprendió un cambio radical en su vida profesional al dejar la abogacía después de 17 años para dedicarse al diseño y al interiorismo. Su decisión se gestó durante una estadía en Ciudad de México, donde aprovechó para replantear su carrera y escuchar una vocación artística que la acompañaba desde la infancia.
«Me fui siendo abogada y ese viaje fue una oportunidad de replantear todo», recuerda López Monzón. El cambio no fue sencillo: antes de partir, sufrió un accidente que le dejó una lesión grave en el brazo izquierdo, con un diagnóstico inicial de incapacidad total. Con determinación, logró recuperar un 60% de la movilidad mediante una rigurosa rehabilitación.
En México, estudió escultura y luego se especializó en diseño e interiorismo, sentando las bases de lo que sería su emprendimiento. Al regresar a Argentina, se encontró con el escepticismo de su entorno, que no comprendía su decisión de invertir sus ahorros en un proyecto creativo. «Me decían que estaba loca, que volviera a la profesión», comenta.
Contra todo pronóstico, en 2016 fundó C’est Moi, su estudio de arquitectura e interiorismo, junto a un showroom en Buenos Aires. La firma comenzó enfocándose en proyectos de interiorismo y producción de mobiliario, expandiéndose luego hacia otros rubros. «Siempre voy detrás de lo que me hace feliz. Ahí es cuando siento que no tengo límites», afirma la diseñadora sobre su proceso creativo.
Para López Monzón, valores como lo auténtico, lo artesanal y la huella del hacer son centrales en su trabajo. Su historia refleja un camino de reinvención personal y profesional, marcado por la superación de obstáculos y la búsqueda de una vocación.
