Un fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York revirtió un laudo favorable a la firma de inversión, generando fuertes pérdidas para la empresa y sus inversores, y manteniendo en el misterio la identidad de los socios del fondo.
La firma de inversión Burford Capital enfrenta un duro revés en los tribunales de Nueva York tras un fallo que favoreció a la Argentina en el litigio por la reestatización de YPF en 2012. La empresa, que había adquirido los derechos de la causa en 2014 por 15 millones de dólares y vendido parte de su participación a otros inversores, calculaba ganancias potenciales por miles de millones.
La Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York falló el mes pasado, por dos votos contra uno, a favor de los argumentos presentados por la República Argentina. Esta decisión revirtió un laudo inicial de la jueza Loretta Preska, que había ordenado al país pagar alrededor de 16.000 millones de dólares.
Como consecuencia inmediata, las acciones de Burford Capital se desplomaron aproximadamente un 50% en la Bolsa de Nueva York (NYSE). La empresa, que ya había obtenido ganancias de unos 221 millones de dólares mediante la venta parcial de su participación, vio esfumarse la expectativa de un cobro mucho mayor.
El fallo también dejó al descubierto una incógnita central del proceso: la identidad de los inversores que compraron el 35% de la causa a Burford. Este grupo, a veces referido como la «Lista de Preska», permanece en el anonimato, constituyendo uno de los aspectos más opacos del extenso juicio.
Según informaciones, representantes de Burford intentaron sin éxito establecer contactos con el gobierno argentino durante 2025 para explorar una solución extrajudicial. Las autoridades nacionales, incluyendo al presidente Javier Milei y al ministro de Economía Luis Caputo, mantuvieron la postura de que el conflicto debía resolverse exclusivamente en la justicia estadounidense.
El litigio se originó tras la reestatización de YPF. Burford Capital compró los derechos de demanda a los síndicos de las empresas Petersen en Madrid y luego litigó en Nueva York. Aunque la firma ya realizó importantes ganancias con la venta de parte de su participación, el reciente fallo judicial representa una pérdida de oportunidad monumental y deja en situación de incertidumbre a los otros inversores que apostaron por un desenlace favorable.
