Ken Schreiber, admirador del astronauta desde 1969, financió la compra de la propiedad en la que Armstrong desarrolló su interés por la aviación. La Sociedad Histórica del Condado de Auglaize planea restaurarla y abrirla al público en 2030, centenario de su nacimiento.
Ken Schreiber, piloto retirado que sirvió 20 años en la Fuerza Aérea de los Estados Unidos y luego se jubiló en American Airlines, donó 400.000 dólares para preservar la casa de la infancia de Neil Armstrong en Wapakoneta, Ohio. La propiedad fue adquirida por la Sociedad Histórica del Condado de Auglaize el 19 de octubre de 2026.
Schreiber tenía 9 años cuando Armstrong pisó la Luna el 20 de julio de 1969. En agosto último, leyó sobre la venta de la casa y manifestó preocupación porque no se habían realizado esfuerzos inmediatos para asegurar su conservación como sitio histórico. Decidió entonces donar los fondos para que la sociedad histórica concrete la compra.
La vivienda, de dos plantas, está ubicada en el número 601 de la calle W. Benton. La familia Armstrong la adquirió en 1944. Según se consigna, en el comedor el astronauta construía maquetas de aviones con madera balsa y pegamento, y las probaba en un túnel de viento que había construido en el sótano. También lanzaba modelos desde la ventana trasera de su habitación. En ese entorno desarrolló su interés por el vuelo, realizó su primer vuelo en solitario y obtuvo la licencia de piloto a los 16 años.
La propiedad fue renovada a lo largo de los años, pero su diseño original interior y exterior permanece casi intacto. La habitación de Armstrong contiene fotografías y pinturas del alunizaje, además de retratos con firmas de astronautas que visitaron el lugar.
En 1988, Karen Mikesell, profesora de historia jubilada, compró la casa y se abocó a preservar su historia y a recibir a astronautas que deseaban conocer el sitio. La casa nunca estuvo oficialmente abierta al público, aunque era una parada frecuente para visitantes del Museo Nacional del Aire y el Espacio Armstrong.
La restauración prevista buscará recuperar el aspecto que la vivienda tenía durante la infancia de Armstrong. El trabajo requerirá la recaudación de fondos adicionales y la investigación sobre la apariencia original. Se estima que la inauguración podría realizarse en 2030, al cumplirse el centenario del nacimiento del astronauta.
