El presidente de Brasil y candidato a la reelección, Lula da Silva, denunció este domingo el bloqueo de autobuses en Salvador de Bahía y otros ocho estados, y solicitó a la justicia electoral que se extienda el horario de votación, que concluye a las 17 (hora de Argentina).
El presidente de Brasil y candidato a la reelección, Lula da Silva, denunció este domingo el bloqueo de autobuses en Salvador de Bahía y otros ocho estados, y solicitó a la justicia electoral que se extienda el horario de votación, que concluye a las 17 (hora de Argentina).
El mandatario reclamó al menos dos horas más de votación para permitir que las personas que no pudieron llegar a las mesas puedan hacerlo a tiempo. El destino del reclamo no estaba claro cuando restaban minutos para el cierre del comicio y el inicio del escrutinio.
La televisión mostraba playas de autobuses vacías o con una sola unidad. Algunos analistas recordaron que el mismo problema se produjo en las elecciones de 2022, que perdió Jair Bolsonaro frente a Lula da Silva.
El líder petista y candidato a la reelección denunció múltiples obstáculos para que las personas se desplacen hasta sus centros de votación en transporte público en varias ciudades del país.
Lula pidió a la justicia «garantizar» que todos los electores puedan votar después de que en ciudades como Salvador y San Pablo fueron retirados de la circulación los autobuses que usan los sectores de menores ingresos para llegar a la mesa de votación.
«Nadie puede dejar de votar porque algún empresario sinvergüenza o algún alcalde de mala calaña, bandido, intentó impedir que el pueblo votara», dijo el mandatario a periodistas frente a su casa en San Pablo.
Explicó haber pedido a la justicia que prolongue los horarios de los centros de votación en los municipios afectados.
Según el presidente, en San Pablo casi el 40% de los autobuses fueron retirados de circulación, un problema que también sucedió en otras urbes, sobre todo en el nordeste del país, donde el izquierdista tiene su base electoral.
En Bahía un juez ordenó el arresto de un funcionario de la capital estadual por el bloqueo a la salida de 75 autobuses públicos. El alcalde Bruno Reis es un aliado de Flávio Bolsonaro y justificó la medida porque había volantes del PT en los vehículos, pero en Brasil eso está permitido. El estado de Bahía es un bastión de Lula, cuyos votantes suelen vivir en zonas que dependen en gran medida del transporte público.
