El arquitecto Samuel Flores Flores diseñó en 1967 un complejo turístico que incluía una piscina natural y una discoteca en una cueva. El proyecto, inaugurado en 1968, cesó su actividad en 1974. En 2026, el área fue incorporada al Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas como Monumento Natural.
El arquitecto Samuel Flores Flores proyectó en 1967 un complejo turístico en la ladera este de Punta Ballena, Maldonado, denominado Club Las Grutas. La obra incluyó una piscina natural que se llenaba con agua de mar y una discoteca dentro de una cueva. El complejo fue inaugurado el 24 de diciembre de 1968 y funcionó hasta 1974, cuando se volvió económicamente insostenible.
Según declaraciones de Flores Flores en 2016 ante la Junta Departamental de Maldonado, el proyecto surgió a partir de una propuesta del doctor Roque García, quien contactó al Club Méditerranée. En 1967, García solicitó al municipio de Maldonado un permiso de construcción a nombre de una sociedad civil con fines sociales, culturales y deportivos llamada “Club Las Grutas”. El plan original contemplaba un hotel internacional, restaurante y salas de juego, pero el Club Méditerranée se retiró y el proyecto continuó en una versión reducida.
La piscina natural se construyó aprovechando una depresión en la roca. Flores Flores explicó que se colocó un muro de contención y una losa, pero se dejó la roca sin revestir. Se abrió una canaleta para que el agua de mar ingresara y se renovara diariamente. El arquitecto señaló que Salud Pública no otorgaba el permiso de inauguración debido a la ausencia de cloro y maquinaria, pero que los controles de pH siempre resultaron correctos.
Para la discoteca, se amplió una cueva conocida como “la cueva del Tigre” mediante voladuras con dinamita. Se extrajeron 1500 metros cúbicos de roca, equivalentes a 500 camiones. El interior se equipó con parlantes, una pista de baile de acrílico naranja retroiluminada y mobiliario fijado al piso. Flores Flores describió que la semitransparencia del piso permitía ver el mar debajo, generando un efecto psicodélico.
El arquitecto reconoció que la obra se ejecutó en parte gracias a vacíos legales sobre la jurisdicción del terreno. Mencionó también una conversación con Carlos Páez Vilaró, quien le reclamó la propiedad del lugar. Las voladuras se realizaron con 800 cartuchos diarios, 200 cada dos horas, y la construcción demandó seis meses.
En la inauguración participaron el entonces presidente uruguayo Jorge Pacheco Areco, embajadores y representantes del jet set. Flores Flores contextualizó la época como un período de golpes de Estado en América. Hacia 1974, el balneario cerró por inviabilidad económica. El segundo de la sociedad inversora, Javier Mancera, abandonó el país, y Roque García solicitó sin éxito extender la concesión por cinco temporadas más.
Tras el cierre, el espacio fue utilizado por privados. En los años 80 se realizaron conciertos, entre ellos de Soda Stereo. En los 2000, una marca de cigarrillos invirtió 500.000 dólares para instalar un parador. El proyecto recibió reconocimiento en la Bienal de Arquitectura de Venecia de 2014.
En 2024, el Ministerio de Ambiente rechazó un proyecto que preveía construir 29 edificios en el entorno. En 2026, Punta Ballena fue incorporada al Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas con la categoría de Monumento Natural. La Intendencia de Maldonado y la junta vecinal impulsan la recuperación del estado original de las grutas, por lo que se retiraron el cemento y las obras de mampostería agregadas.
