Steven Lawyer, abogado de Iowa, diseñó una cápsula plástica equipada con un sistema de oxígeno controlado para que su periquito Bebe pudiera sumergirse en las Bahamas. El video de la inmersión superó los cuatro millones de reproducciones en Instagram.
Un hombre de Iowa construyó un submarino en miniatura para que su periquito de 15 centímetros de largo y alas blancas pudiera sumergirse en las aguas de las Bahamas. El dispositivo, denominado Bebesphere, fue creado por Steven Lawyer, abogado residente en Iowa, según un artículo de NBC.
El video de Bebe dentro del minisubmarino alcanzó más de cuatro millones de reproducciones en la cuenta de Instagram @Bebebirdparrot el 4 de abril de 2026. Lawyer es el creador de la cámara de plástico hecha a medida equipada con un sistema de oxígeno controlado.
«Antes de entrar, Bebe fue alimentado e hidratado, e ingresó al dispositivo por voluntad propia, ya que no presenta signos de estrés y disfruta de estas aventuras», declaró Lawyer en un segundo video, luego de recibir críticas por supuesto maltrato animal.
Lawyer también informó que, durante el buceo, Bebe solo descendió unos 3 pies de profundidad (91 cm) y permaneció dentro del submarino entre 12 y 15 minutos.
El submarino fue realizado con materiales aptos para uso alimentario y conectado a un tanque de aire comprimido para paintball de 3000 PSI lleno de aire filtrado. Una válvula de aguja regula el flujo de aire, mientras que otra libera las burbujas. Unos contrapesos de plomo ayudan a estabilizar la cápsula y un medidor de oxígeno permite controlar el ambiente interno.
«Las aves tienen un sistema respiratorio muy diferente al de los mamíferos; en lugar de pulmones que se inflan y desinflan como fuelles, en ellas el aire circula a través de una serie de sacos que lo impulsan a través de las superficies de intercambio gaseoso en una sola dirección, tanto al inhalar como al exhalar», describe Space Daily.
Lawyer asegura que el sistema había sido probado exhaustivamente antes de que Bebe realizara esta inmersión. Afirma que primero puso al periquito en la cápsula en la bañera de su casa. Según un artículo de The Boston Globe, conocía las señales que se asocian con un ave estresada: la cabeza escondida, las alas pegadas al cuerpo, los intentos de huir y el característico gorjeo que emite cuando está en peligro. Asegura que Bebe no presentó ninguna de estas señales.
La historia de Lawyer y Bebe comenzó en Florida, en 2020. Desde entonces, han compartido numerosas actividades. Por ejemplo, han realizado más de 15 saltos en paracaídas (el periquito iba en una burbuja, contra el vientre de su amo) y participan cada año en una ruta ciclista que recorre 800 millas.
Todo ha sido registrado y publicado en Instagram. La aventura de Bebe en el pequeño submarino tuvo gran repercusión y puso a prueba la credibilidad de Lawyer porque, para muchos seguidores de la cuenta, todo era una puesta en escena realizada con inteligencia artificial.
