El santafesino de 24 años se impuso en Las Vegas y cortó una racha de cuatro derrotas consecutivas.
El artista marcial mixto argentino Francisco Prado venció este sábado por nocaut técnico al brasileño Ismael Bonfim en el primer round, en una nueva jornada de UFC en Las Vegas. Con esta victoria, el santafesino de 24 años cortó una racha de cuatro derrotas consecutivas.
Prado tomó la iniciativa desde el comienzo y presionó a su rival. Según la crónica publicada por UFC en Español, al principio ambos intercambiaron patadas pero el argentino terminó logrando meter dos buenos golpes, uno con su puño y pierna izquierda. En ese marco, logró llevar a su rival al suelo y atacó con rodillazos.
Más adelante, el argentino logró un segundo derribo que le permitió consolidar su dominio. Desde esa posición, Prado conectó codazos al rostro de Bonfim hasta conseguir la finalización. El combate terminó a los 4 minutos y 23 segundos del primer asalto, con la victoria por nocaut técnico.
“Vamos Argentina, más fuerte que nunca”, expresó después de la pelea en un video publicado en Instagram en colaboración con UFC en Español. El mensaje acompañó la celebración de un triunfo que le permitió volver a ganar después de más de tres años.
Su anterior victoria en UFC había sido el 15 de julio de 2023, cuando superó a Ottman Azaitar, también por nocaut técnico en el primer round. Desde entonces había perdido por decisión frente a Daniel Zellhuber, Jake Matthews, Nikolay Veretennikov y Charles Radtke.
Con el resultado ante Bonfim, su récord profesional quedó en 13 triunfos y cinco derrotas. Fue su séptima presentación en UFC, donde debutó en febrero de 2023 frente a Jamie Mullarkey.
En una entrevista publicada por LA NACION en la previa del combate de este sábado, Prado había anticipado la confianza con la que llegaba al cruce. “Nunca me entrené tanto, me siento muy fuerte, mi condición física está perfecta, sin lesiones y estoy hambriento por la victoria”, aseguró.
La preparación incluyó un cambio de adversario. Según contó, inicialmente iba a enfrentar a otro luchador, que se lesionó, y unas cinco semanas antes de la pelea le comunicaron que su oponente sería Bonfim. El reemplazo lo obligó a modificar la estrategia, aunque consideraba que el estilo del brasileño podía favorecerlo: “A este le gusta más el cruce, entonces es mejor para mí, porque también me gusta”.
Nacido en San Lorenzo, Santa Fe, el 16 de junio de 2002, Prado pasó por el fútbol, el karate y el taekwondo antes de empezar a practicar artes marciales mixtas a los 14 años. Para financiar su carrera, trabajó en mudanzas con su padre, vendió carbón y remeras. Su objetivo era juntar plata para viajar y profundizar su formación.
Una vez que terminó la escuela se instaló en Río de Janeiro, donde vivió en un gimnasio, donde contó que dormía con siete compañeros. “No entendía nada. Estaba solo, pero lleno de fe por estar ahí. Fue una experiencia que me nutrió muchísimo”, recordó en diálogo con LA NACION.
Luego regresó a la Argentina, se entrenó con Esteban Ribovics en Córdoba y con Kevin “Chino” Vallejos en Mar del Plata, y se consagró campeón en Samurai Fight House. El llamado de UFC llegó con apenas cuatro semanas de anticipación para debutar en Australia.
