Un jurado federal falló contra Joby Aviation por el uso indebido de información confidencial de Aerosonic en el desarrollo de sondas de datos de aire para sus aeronaves eVTOL. La empresa negó las acusaciones y anunció que apelará.
Un jurado condenó a la empresa Joby Aviation a pagar USD 116,9 millones a Aerosonic, un proveedor de componentes de aviación con sede en Clearwater, Florida, por el uso indebido de secretos comerciales y la ruptura de un acuerdo de confidencialidad. La decisión fue reportada por Los Angeles Times.
Según el medio, el caso se originó cuando Aerosonic le vendió a Joby una serie de sondas de datos de aire, dispositivos que miden la presión alrededor de las aeronaves. La empresa sostuvo ante el tribunal que Joby empleó sus diseños protegidos y los datos técnicos obtenidos bajo confidencialidad para fabricar sus propias sondas de manera interna.
El argumento central de Aerosonic indicó que desarrollar ese componente desde cero habría requerido aproximadamente una década, mientras que Joby lo logró en dos años, lo que, según la demandante, fue posible gracias al uso indebido de información protegida.
El jurado desglosó la condena en tres partes: USD 68,6 millones por la ruptura del acuerdo de no divulgación; USD 29,9 millones en daños compensatorios por la apropiación de secretos comerciales; y USD 18,3 millones en daños punitivos tras determinar que la conducta de Joby fue intencional y maliciosa.
Joby, con sede en Santa Cruz, California, negó las acusaciones y presentó una contrademanda en la que acusó a Aerosonic de venderle sondas defectuosas, la cual fue rechazada por el jurado.
«Desarrollamos de forma independiente nuestro sistema de datos de aire a través de años de ingeniería y fabricación propias, y respaldamos firmemente la integridad de ese trabajo y nuestra conducta», afirmó la compañía en un comunicado recogido por Los Angeles Times. «Hemos pedido al tribunal que revierta el veredicto y tenemos la intención de agotar todos los recursos postjuicio y de apelación disponibles», agregó.
El fallo no es definitivo hasta que concluyan esos procesos. Primero deberá resolverse la moción postjuicio, instancia en la que el tribunal puede reducir o incluso anular el monto ordenado. Solo si el veredicto se mantiene en pie, Joby podría llevar el caso a una corte de apelaciones, de acuerdo con lo publicado por el medio.
Además, la empresa mantiene disputas activas con su rival Archer Aviation, con sede en San José, California. A finales del año pasado, Joby demandó a Archer por espionaje corporativo, acusando a George Kivork, un exempleado que se incorporó a Archer, de haber sustraído información técnica y comunicaciones con partes interesadas para entregárselas al competidor. En marzo de 2026, Archer contraatacó con su propia demanda, acusando a Joby de haber defraudado al gobierno federal al ocultar vínculos con China y clasificar de manera incorrecta el origen de ciertos componentes de sus aeronaves.
Ambas compañías compiten por llevar taxis aéreos eléctricos a las principales ciudades de Estados Unidos. Archer tiene como objetivo operar en Los Ángeles antes de los Juegos Olímpicos de 2028, mientras que Joby podría lanzar su servicio en los Emiratos Árabes Unidos en el transcurso del próximo año.
Las acciones de Joby acumulan una caída de más del 55% en lo que va de 2026, y cerraron sin variaciones a USD 5,78 el martes posterior al veredicto, según informó Los Angeles Times.
