Las autoridades rusas desmintieron un documento sobre endurecimiento de medidas sanitarias en la región siberiana de Irkutsk, tras la muerte de una empleada de un instituto que investiga la peste. La OMS calificó el riesgo para la salud pública como bajo y la Casa Blanca pidió transparencia.
Las autoridades rusas negaron este martes haber endurecido las restricciones sanitarias en la región siberiana de Irkutsk después de la muerte de una empleada de un instituto que lucha contra la peste. La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que el riesgo para la salud pública es «bajo».
Medios rusos reportan que algunas localidades de Siberia estarían tomando precauciones y mencionan una posible segunda muerte, según el medio británico Daily Mail. El Daily Mail también informó sobre presunta censura del gobierno ruso a anuncios de medios y oficinas locales relacionados con un posible brote.
El organismo ruso de control de consumo y salud, Rospotrebnadzor, insistió el martes en que es falso un documento que circula por internet sobre un supuesto endurecimiento de las medidas sanitarias y epidemiológicas en Irkutsk. «El documento y la información en cuestión no proceden de fuentes oficiales y son falsos», afirmó el organismo a través de Telegram. «La situación sanitaria epidemiológica en la región de Irkutsk (…) sigue siendo estable».
Según informes de medios rusos, unas 200 personas que habían estado en contacto con la mujer fallecida fueron puestas en cuarentena, partes del hospital en la ciudad de Shelekhov donde murió fueron acordonadas y una planta de aluminio ordenó a sus trabajadores usar mascarillas.
El medio ruso People of Baikal, que cita fuentes anónimas cercanas a los servicios de seguridad regionales, afirmó el viernes que la mujer fallecida podría haber contraído la peste neumónica a través de un tubo de ensayo roto. Otras versiones indicaron que su muerte pudo deberse a un accidente de laboratorio en las instalaciones. Las autoridades instaron a la población a mantener la calma y afirmaron que no había pruebas de que la muerte estuviera relacionada con su trabajo.
En rueda de prensa en Ginebra, la OMS afirmó este martes que verifica la defunción con las autoridades rusas. «La evaluación inicial de riesgos realizada por la OMS, basada en la información disponible, indica que el riesgo es moderado a bajo para Irkutsk, bajo para la Federación de Rusia en su conjunto y muy bajo para la región europea», declaró el vocero del organismo, Christian Lindmeier.
Según el gobernador regional de Irkutsk, Igor Kobzev, una inspección de una comisión de expertos concluyó que «la causa de la muerte fue una neumonía de etiología indeterminada». Añadió que ningún empleado del instituto de lucha contra la peste hizo consultas médicas desde la defunción de la joven.
Estados Unidos sigue de cerca la situación. Este martes el secretario de Estado, Marco Rubio, instó a Rusia a ser «transparente» y «compartir más información con el mundo».
