El presidente Javier Milei pronunció un discurso en la Asamblea General de la ONU en el que calificó al organismo como «una organización inútil que solo sirve para alimentar una casta de parásitos arrogantes, disfrazados de burócratas bienintencionados». En paralelo, se conocieron nuevos indicadores económicos: la actividad cayó 2,9% en julio y la pobreza alcanzó al 32,3% de la población.
El presidente Javier Milei pronunció un discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) en el que afirmó que el organismo es «una organización inútil que solo sirve para alimentar una casta de parásitos arrogantes, disfrazados de burócratas bienintencionados». La declaración repite una acusación formulada por el mandatario en 2024.
Milei ha sostenido posiciones críticas hacia organismos internacionales en distintas oportunidades. En el Foro de Davos afirmó que los asistentes «promueven la agenda siniestra del wokismo». También declaró que los organismos internacionales fueron «apropiados por los neo-marxistas que cooptaron el sentido común de Occidente» y que «el FMI no es más que un grupo de burócratas». En otra ocasión acusó a «los principales líderes de Occidente de cambiar el modelo de la libertad por el colectivismo».
Asimismo, el gobierno argentino decidió no integrar la Organización Mundial de la Salud (OMS), siguiendo la iniciativa de Estados Unidos durante la presidencia de Donald Trump. También manifestó su rechazo a la Agenda 2030 de la ONU: «No vamos a adherir al marxismo cultural y la decadencia».
En su discurso en la ONU, Milei sostuvo que su alianza con Trump lo coloca «en el centro del poder mundial» y afirmó: «Soy uno de los dos líderes más importantes del planeta». Trump es el jefe de la principal potencia y controla el mayor arsenal nuclear, según datos públicos.
En su encuentro con 160 inversores en el Club Económico de Nueva York, Milei se refirió al «riesgo kuka» y a un «enano soviético» como enemigo electoral. En marzo, en un evento en Nueva York destinado a atraer inversiones (Argentina Week), el presidente cuestionó a empresarios argentinos como Rocca y Madanes Quintanilla. Crónicas periodísticas de ese momento señalaron una preocupación generalizada entre los asistentes.
En este viaje, Milei concedió una entrevista a la agencia Bloomberg. Las preguntas abordaron la contracción económica, la perspectiva negativa para los próximos meses, la posibilidad de una recesión, la suba del desempleo y las trabas sobre los movimientos de capitales. El presidente también faltó sin aviso a una reunión con empresarios organizada por Susan Segal, titular del Consejo de las Américas.
Los datos económicos difundidos esta semana por el Indec indican que en el segundo trimestre del año la inversión cayó un 0,8%, acumulando cinco trimestres a la baja y un 11% menos que hace un año. La inversión actual se ubica 14% por debajo del tercer trimestre de 2023 y equivale a un 17% del PBI, similar a los niveles de la pandemia.
En julio, la actividad económica cayó 2,9%, la mayor contracción mensual en seis años, y en la comparación interanual la baja fue de 1,4%. Algunos especialistas equiparan esta caída con las que suelen producirse tras una devaluación y advierten sobre un posible ingreso a una recesión.
El Indec también informó que la pobreza subió al 32,3% en el semestre, afectando a 15 millones de personas. El viernes, día del regreso de Milei de su gira, el riesgo país superó los 600 puntos básicos, el más elevado desde marzo, con un incremento de casi el 50% respecto de julio. El índice Merval cerró en el nivel más bajo desde abril.
La próxima semana, el presidente viajará a París para encabezar una nueva edición de Argentina Week, con el objetivo de atraer inversiones.
