La 74ª edición del Festival de San Sebastián concluyó con la Concha de Oro para Tender Loving Care, de Mike Leigh. El documental argentino-estadounidense La ilusión de un verano sin fin, de Alessandra Sanguinetti, ganó el Premio Horizontes Latinos y el Premio DAMA de la Juventud. Las dos películas argentinas en la Sección Oficial, Glaxo y Mis muertos tristes, no recibieron galardones.
La 74ª edición del Festival de San Sebastián finalizó este sábado con la entrega de premios. La Concha de Oro fue para Tender Loving Care, del director británico Mike Leigh. El film también obtuvo el premio al mejor guion, firmado por Leigh, y una Concha de Plata para Kate O’Flynn, quien compartió el reconocimiento a la interpretación protagonista con Asta Kamma August, de Growth of the Soil. Esta última producción ganó además el premio a la mejor fotografía para Oskar Dahlsbakken.
El cine argentino compitió en la Sección Oficial con dos títulos: Glaxo, de Benjamín Naishtat, coproducción entre Brasil y la Argentina, y Mis muertos tristes, del chileno Pablo Larraín, coproducción argentino-chilena. Ninguna de las dos obtuvo premios.
La noticia para la delegación argentina llegó desde la sección Horizontes Latinos. El documental La ilusión de un verano sin fin, de Alessandra Sanguinetti, producido por la Argentina y los Estados Unidos, ganó el Premio Horizontes Latinos, galardón principal de la sección latinoamericana, y el Premio DAMA de la Juventud.
Según se informó, el documental comenzó a gestarse en 1999, cuando la directora invitó a dos niñas vecinas, Guillermina y Belinda, a compartir sus fantasías ante la cámara. Las siguió durante décadas, mientras dejaban atrás la infancia y enfrentaban el trabajo, la maternidad y futuros diferentes. El film registra la persistencia de esa amistad y propone una mirada femenina sobre un paisaje tantas veces narrado por hombres.
Además, la directora argentina María Aparicio recibió una mención especial en la sección Zabaltegi-Tabakalera por A veces me entra tristeza, otras veces rebelión.
En la Sección Oficial, el Premio Especial del Jurado fue para Border, de Ah Biao; la Concha de Plata a la mejor dirección fue para Amanda Kernell por Brace Your Heart; y la de interpretación de reparto para Javier Cámara por 5 minutos más. El nuevo premio SGAE a la mejor música original fue para Amine Bouhafa por Milo.
Entre otras secciones, el público eligió La bola negra, de Javier Calvo y Javier Ambrossi, mientras que NAZA, de Yuval Abraham y Rachel Szor, fue distinguida como mejor película europea por los espectadores.
Durante la semana, el actor Brad Pitt firmó autógrafos durante más de una hora, lo que congregó a numerosos seguidores. Por el festival pasaron, entre otros, Marion Cotillard, Orlando Bloom, Ricardo Darín, Jeremy Irons, Rami Malek y Diego Luna. Los homenajes tuvieron como protagonistas a Naomi Watts y Werner Herzog, distinguidos con el Premio Donostia por sus trayectorias.
La proyección de NAZA, documental sobre Gaza construido a partir de testimonios de integrantes de las fuerzas israelíes, estuvo acompañada por un acto de apoyo a sus realizadores sobre la alfombra roja.
Tras conocerse los premios, la película encargada de despedir al público fue Le Faux Soir, del belga Michaël R. Roskam. Ambientada en 1943 e inspirada en un episodio de la Resistencia belga, cuenta cómo un grupo logró imprimir y distribuir una edición falsa de un diario con textos satíricos sobre los nazis. Su director explicó que buscó combinar la gravedad de aquella historia con el humor y el surrealismo de sus protagonistas.
