Un grupo de presos de la Unidad 31 de Florencio Varela denunció que los reclusos del pabellón 1, exmiembros de las Fuerzas Armadas y de seguridad, utilizan candados que se abren con facilidad, lo que les permitiría circular por el pabellón durante la noche.
Buenos Aires, 30 agosto (NA) — La Unidad 31 de Florencio Varela, perteneciente al Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), registró una nueva denuncia por parte de un grupo de internos. Según el relato, los reclusos del pabellón 1, identificados como exintegrantes de las Fuerzas Armadas y de seguridad y que conforman el grupo denominado «La Comitiva» o «limpieza y mantenimiento», tendrían en sus celdas candados que no funcionan correctamente.
De acuerdo con la Agencia Noticias Argentinas, estos candados, denominados «falsos», cierran de forma adecuada pero pueden abrirse con un leve empujón. Los denunciantes afirmaron que durante el cierre nocturno de los calabozos, los miembros de «La Comitiva» salen de sus celdas y reciben del servicio penitenciario las llaves de las demás celdas para abrirlas.
Los internos que realizaron la denuncia señalaron que esta situación implica un riesgo, ya que los reclusos tendrían acceso a cualquier celda y podrían ocasionar daños o agredir a otros presos. Asimismo, indicaron que las autoridades de la Unidad 31 tendrían conocimiento de los candados «falsos» y no habrían tomado medidas al respecto.
En el marco de una causa por extorsiones, narcotráfico y estafas dentro de la cárcel, once internos de la Unidad 31 fueron imputados tras un allanamiento realizado este jueves por oficiales de la DDI Quilmes. La investigación se inició a partir de denuncias de familiares de detenidos e internos del Pabellón 1.
Durante el operativo se secuestraron 13 celulares, dos de ellos hallados en la oficina del subdirector del penal. Los imputados fueron identificados como Lautaro Agustín Ríos, Juan Alejandro Osuna Aguirre, Antonio Agustín Romero Ramua, Hernán Ariel Gómez, Brian Leonel Funes, Rubén Darío García, Marcelo Miguel Aquino Barraza, Jonathan Sebastián Giuliani Pérez, Ángel Alberto Segovia González, Carlos Norberto Tortella y Roberto Carlos Echeverría.
Los denunciantes también manifestaron que la droga que se traficaba intramuros y los dispositivos de internet habrían sido escondidos en el pabellón número 3 antes del allanamiento, y que fueron avisados por funcionarios del penal.
