La Justicia identificó una falla técnica en la planta de Laboratorios Ramallo como origen de la contaminación de lotes de fentanilo que se suministraron en hospitales del país. El incidente, ocurrido durante el proceso de producción, derivó en 90 muertes y 44 afectados, según la investigación.
La desconexión accidental por menos de cinco segundos de una manguera de acero quirúrgico de tres milímetros de diámetro en la planta de producción de Laboratorios Ramallo provocó la contaminación de lotes de fentanilo que luego se inyectaron a pacientes graves en varios hospitales del país. Según la hipótesis de la Justicia, esa falla en el proceso de producción permitió que los fármacos se contaminaran, lo que resultó en 90 muertes y 44 afectados.
En un chat detectado por los investigadores en teléfonos celulares secuestrados para la causa, un empleado de Laboratorios Ramallo, que fabricaba en exclusiva para la firma HLB, comentó: “Nos (tuvimos que quedar en el laboratorio porque nos) agarran por el fentanilo ese de mierda; ese que se desconecto la manguera: te acordás?”. La conversación, entre operarios del sector de control de calidad y la supervisora de microbiología, continúa: “Y (que después) la enchufaron e hicieran 3 lotes más? ¿Que daba mal y pidieron muestras nuevas y (que) ya lo habían vendido? Bueno ahora hicieron análisis y está re contaminado”.
HLB Pharma y Laboratorios Ramallo funcionaban como una sola entidad, gestionada por Ariel García Furfaro y su hermano Diego, ambos detenidos por orden del juez Ernesto Kreplak desde hace un año. Los registros técnicos y los testimonios ubican a las protagonistas del chat dentro de la estructura operativa de la planta de Ramallo, donde se realizaba la fabricación de productos inyectables como el fentanilo.
La revelación del momento en que comenzó la tragedia está incluida en el pedido de detención de Nélida Agustina Bisio (ex administradora de ANMAT) y Gabriela Mantecón Fumadó (ex directora del Instituto Nacional de Medicamentos, INAME). Estuvieron 48 horas presas y luego pagaron una fianza de 75 millones de pesos cada una para conseguir la libertad bajo caución.
“Recibieron múltiples alertas acerca de la peligrosidad de los medicamentos que habían sido elaborados en Ramallo en incumplimiento de las Buenas Prácticas de Fabricación (BPF). Pese a ello no tomaron medida de prevención alguna. Cuidar la salud de todos los habitantes del país era su función. No lo hicieron”, escribió la fiscal Laura Rotela en su pedido de prisión.
El incidente ocurrió en el tramo final del proceso de producción, donde se utiliza una manguera de acero quirúrgico para transportar el medicamento desde un recipiente de acero inoxidable hasta el área de llenado de ampollas. La manguera se desprendió y fue reconectada, lo que, según expertos consultados, puede provocar contaminación por contacto con el aire del recinto. Las Buenas Prácticas de Fabricación exigen suspender el procedimiento, limpiar todo nuevamente y desechar las ampollas fabricadas hasta el momento, pero según la conversación obtenida por la investigación, eso no ocurrió.
Después de las charlas y cuando el Hospital Italiano de La Plata reportó los muertos y confirmó que se les había suministrado fentanilo de la marca HLB, del lote 31202, desde la firma intentaron “re-esterilizar” las ampollas mediante un proceso de autoclave a 107 grados para intentar “limpiar” las bacterias. Este proceso, que utiliza vapor de agua a alta presión y temperatura, destruye microorganismos, pero también puede afectar la eficacia del medicamento. Según un especialista consultado, “los que usaran esas dosis iban a recibir un placebo”.
Según constata la fiscalía, el registro de lote (batch record) no menciona el incidente, ni hay constancia de los análisis del agua utilizada y del aire del ambiente, ambos requisitos obligatorios antes de vender un remedio.
La Fiscalía de La Plata y la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) concluyeron que, después de la falla, se activó una “operación limpieza” para cubrir irregularidades, que incluyó incineración de pruebas, robos simulados y eliminación de conversaciones entre los principales actores.
En los próximos días, el Juzgado Federal N° 3 de La Plata deberá definir la situación procesal de las ex funcionarias. La hipótesis es que actuaron con desidia o que los directivos del laboratorio tuvieron su anuencia para evitar sanciones que podrían haber llevado al cierre de la empresa antes de que todo estallara.
