Un estudio de MapBiomas indica que la vegetación nativa de Brasil se redujo del 79% al 65% del territorio en cuatro décadas, lo que aumenta la vulnerabilidad del país ante fenómenos como El Niño.
Brasil se encuentra expuesto a un mayor impacto del fenómeno meteorológico de El Niño, tras haber perdido en las últimas cuatro décadas una superficie de vegetación nativa dos veces mayor que toda Francia, según un estudio publicado este miércoles por la red de monitoreo ambiental MapBiomas.
El estudio anual sobre el uso del suelo en Brasil señala que la vegetación nativa, que en 1985 cubría el 79% del territorio, hoy cubre el 65%. Las mayores pérdidas se registraron en la selva amazónica y en el bioma de sabana del Cerrado. Gran parte de esas áreas ahora son destinadas a la agricultura o ganadería, que ocupan el 32% del territorio, frente al 18% en 1985.
El análisis de MapBiomas mostró que las zonas dominadas por la agricultura fueron más vulnerables a los extremos meteorológicos durante tres episodios pasados de El Niño de gran intensidad. En las áreas agrícolas de la Amazonia se observó una fuerte disminución de las precipitaciones durante el episodio de El Niño de 2023/2024, mientras que en las áreas cultivables del sur se registraron precipitaciones excesivas en comparación con las zonas de vegetación nativa.
El estado de Rio Grande do Sul sufrió inundaciones históricas en 2024, que dejaron alrededor de 200 personas muertas. Tasso Azevedo, coordinador general de MapBiomas, afirmó: “Muchas regiones de Brasil ya han experimentado cambios profundos en las últimas 4 décadas, lo que afecta su resiliencia frente a eventos climáticos extremos, como el El Niño que comenzó en 2026”.
El mes pasado, el gobierno brasileño advirtió de un “El Niño muy fuerte” para este año. Con una frecuencia de cada 2 a 7 años, este fenómeno calienta las aguas del Pacífico ecuatorial, lo que provoca durante meses modificaciones en los regímenes de vientos, presión y precipitaciones a escala mundial. La mayoría de los modelos prevén un episodio de magnitud excepcional, potencialmente el más intenso jamás registrado, en medio del calentamiento global.
La Confederación de Agricultura y Ganadería de Brasil (CNA) también alertó de que un “Súper Niño” podría afectar cultivos clave del país, como café, soja y azúcar.
