Johana Mailen Antonich, de 25 años, fue encontrada semienterrada en el balneario Punta Cantera. Dos hombres fueron detenidos como sospechosos del femicidio.
La ciudad de Mar del Plata registró este domingo el hallazgo del cuerpo de Johana Mailen Antonich, de 25 años, en un sector de la playa del balneario Punta Cantera, en la zona sur. La joven había salido de su casa el sábado para asistir a una entrevista laboral acordada por redes sociales.
Según informaron fuentes judiciales, la víctima fue golpeada y apuñalada, y su cuerpo fue parcialmente enterrado en la arena. Dos hombres, identificados como Agustín Bartolomé Díaz, de 26 años, y José Luis Aquino, de 27, fueron detenidos como sospechosos. Ambos se desempeñaban como serenos en el predio donde ocurrió el hecho.
El sábado, la joven salió de su domicilio tras acordar un encuentro con quienes le habían ofrecido un empleo. Un remis la dejó en el balneario Punta Cantera y el conductor permaneció un tiempo esperándola. Al no ver que regresara y sin poder comunicarse con ella, supuso que había comenzado a trabajar y se retiró.
Ante la falta de noticias, la familia inició una búsqueda y revisó las conversaciones de la víctima en redes sociales. Esos mensajes permitieron identificar el lugar de la entrevista y orientaron a los investigadores hacia el balneario.
Durante la madrugada, familiares y efectivos de la comisaría quinta llegaron al predio. Allí observaron a dos hombres que quemaban elementos en un tambor, en aparente maniobra para eliminar evidencias. Al intentar identificarlos, los sujetos escaparon y fueron detenidos minutos después debajo del parador Waikiki. Uno de ellos presentaba manchas de sangre en la ropa y ambos tenían lesiones y rasguños en el rostro.
En la inspección del lugar, los investigadores localizaron una motocicleta que pertenecería a uno de los detenidos y, metros más adelante, el cuerpo de la joven semienterrado.
Las primeras pericias indicaron que la víctima sufrió una golpiza y fue atacada con un arma blanca. Los investigadores trabajan con la hipótesis de que, tras el asesinato, los agresores intentaron ocultar el cadáver y quemar elementos comprometedores.
La causa está a cargo del fiscal Carlos Russo, quien ordenó pericias sobre la escena, el cuerpo y los elementos secuestrados. Se busca reconstruir la secuencia del ataque, determinar si hubo planificación previa y si participaron más personas.
Los detenidos permanecen alojados en una dependencia policial y enfrentan una imputación provisoria por el femicidio.
