Tras la expulsión de Enzo Fernández, el lateral izquierdo español se tapó la boca al hablar. El capitán argentino reclamó la tarjeta roja al árbitro, quien decidió no sancionarlo.
El cierre del segundo tiempo de la final del Mundial entre Argentina y España tuvo un momento de tensión tras la expulsión de Enzo Fernández. El lateral izquierdo Marc Cucurella le dijo algo a Lionel Messi tapándose la boca por un segundo, acción que, según el reglamento de la FIFA, debe ser penada con expulsión directa.
El número 10 argentino le reclamó la tarjeta roja al árbitro esloveno Slavko Vinčić, pero este consideró que la acción no fue suficiente para aplicar la sanción.
La FIFA implementó una regla que establece la expulsión directa para futbolistas que oculten sus labios al hablar, con el objetivo de frenar insultos y comentarios discriminatorios.
