El juez Pablo Yadarola archivó el 2 de septiembre la causa que investigaba el ingreso de equipaje sin control aduanero en un avión privado vinculado al empresario Leonardo Scatturice. La resolución fue firmada en su último día como magistrado del fuero Penal Económico y no implica un sobreseimiento definitivo.
El juez Pablo Yadarola archivó el 2 de septiembre la causa que investigaba el ingreso a la Argentina de equipaje sin control aduanero en un avión privado vinculado al empresario Leonardo Scatturice. La resolución fue firmada en su último día como juez del fuero Penal Económico, antes de asumir como camarista federal.
El archivo no implica un sobreseimiento definitivo. El magistrado estableció que la investigación podrá reabrirse si llega información pendiente desde Estados Unidos o aparecen nuevas pruebas relevantes.
El episodio de las valijas
El caso se originó en febrero de 2025, cuando Laura Belén Arrieta arribó desde Estados Unidos en un vuelo privado y parte del equipaje atravesó Aeroparque sin pasar por los escáneres habituales. Según la periodista Natalia Volosin, las imágenes incorporadas al expediente muestran que a la pasajera no se le realizó el control estándar.
Volosin también señaló que dos bultos habrían permanecido dentro de la aeronave durante su estadía en el hangar. La investigación judicial concluyó que no pudo acreditarse una maniobra de contrabando debido, entre otros factores, a la falta de control inicial del equipaje y a información internacional que no llegó a tiempo. Scatturice no fue acusado de contrabando en este tramo del expediente.
Declaraciones de Natalia Volosin
En su análisis en +Perfil, Volosin cuestionó la decisión de Yadarola. «Yo terminé de leer la resolución de Yadarola, es impresentable», afirmó. Además, se refirió a las llamadas telefónicas registradas durante el ingreso de Arrieta, que consideró claves. «A todo el mundo le revisan la valija, menos a Arrieta», sostuvo.
Volosin indicó que existen llamadas entre funcionarios aduaneros coincidentes temporalmente con el momento en que la pasajera fue autorizada a avanzar sin el control habitual. Cuestionó que uno de esos funcionarios hubiera declarado antes de que llegara la información telefónica y que posteriormente no se ampliara su testimonio. «¿No le podían ampliar la testimonial, Yadarola?», preguntó.
La existencia de una llamada considerada relevante fue reportada por La Nación, que señaló que el dato llegó al juzgado poco antes del archivo y que podría ser examinado en otra investigación.
Volosin también criticó la forma en que se buscó obtener información sobre el origen del vuelo y su carga en Estados Unidos. Según relató, el pedido terminó canalizándose a través de la propia Aduana argentina, organismo cuya actuación también estaba bajo análisis.
«Todos los meses Yadarola decía: ‘¿Te contestó Estados Unidos?’. No. Julio: ¿te contestó? No. Agosto: ¿te contestó? No», sostuvo. Y agregó: «Cuando hace la resolución dice: tengo que archivar porque nunca contestaron. Es espectacular».
El archivo no cierra definitivamente el caso
La resolución de Yadarola estableció que el archivo puede revertirse si aparecen elementos probatorios nuevos. Además, el juez remitió testimonios a la Justicia Federal para que se evalúe si existieron otras irregularidades vinculadas con la actuación de agentes aduaneros y terceros.
Para Volosin, quedaron preguntas pendientes y medidas que podrían haberse profundizado antes de archivar. «Si alguien hubiera querido investigar esta causa, tal vez lo podría haber hecho», concluyó.
