Un análisis académico examina las condiciones electorales, el cumplimiento de promesas de campaña y el respeto a las instituciones en varios países de la región.
De acuerdo con un análisis del profesor de la GWU y miembro del Club Político Argentino, la posibilidad de que Javier Milei obtenga la reelección en Argentina depende de alcanzar el 40% de los votos en primera vuelta y de que la oposición se fragmente, permitiéndole una ventaja superior a diez puntos sobre el segundo candidato. El autor señala que el núcleo duro de votantes de Milei se ubica en el 30% de los sufragios en primera vuelta, un piso que no ha descendido.
El texto indica que Milei no cumplió con sus promesas de campaña más visibles, como la dolarización, el cierre del Banco Central o la reducción de la inflación. Sin embargo, sus seguidores no lo apoyaron exclusivamente por esas propuestas, según el autor, quien plantea la interrogante sobre si en Argentina es popular incumplir promesas electorales o si los ciudadanos votan por razones que escapan al análisis político tradicional.
El análisis sostiene que el modelo no permite entender por qué sectores importantes de la sociedad respaldan o rechazan a un presidente o candidato. Afirma que cerca del 80% de los electores latinoamericanos considera indiferente la ideología del presidente. Asimismo, señala que la corrupción no parece ser un factor determinante, ya que la mayoría de los electores dice no votar por un candidato corrupto, pero al mismo tiempo considera que todos los políticos lo son.
El texto menciona casos de Chile, donde el presidente Gabriel Boric intentó cambiar la constitución de Pinochet mediante dos procesos de reforma que fracasaron, y José Antonio Kast ganó la presidencia con el 58% de los votos, pero su popularidad se derrumbó tras seis meses de gobierno. En Bolivia, Evo Morales exigió la renuncia del presidente Paz a tres meses de asumir. En Ecuador, sectores opositores promueven la revocatoria del mandato presidencial. En Colombia, el presidente Gustavo Petro intentó desconocer el triunfo opositor y luego buscó promulgar leyes que fijen sus ideas, mientras que el candidato electo Abelardo de la Espriella propuso realizar la transmisión de mando en una instalación militar, lo que el autor considera un error al ignorar las instituciones.
