Entre enero y abril de 2026 se otorgaron 8.717 créditos hipotecarios en Argentina, un 28,5% menos que en el mismo período de 2025, según datos de la Fundación Tejido Urbano.
La Fundación Tejido Urbano informó que entre enero y abril de 2026 se otorgaron 8.717 créditos hipotecarios en Argentina, frente a los 12.191 registrados en el mismo período de 2025, lo que representa una disminución interanual del 28,5%.
Matías Araujo, investigador de la fundación, afirmó que el fenómeno refleja una desaceleración del mercado combinada con mayores exigencias por parte de las entidades financieras. “Se están celebrando contratos en un universo más acotado, con un mercado más selectivo respecto a los créditos hipotecarios”, declaró.
Araujo señaló que, aunque las condiciones para comprar una propiedad son favorables, las restricciones de financiamiento limitan el acceso de gran parte de la clase media. “Este es el mejor momento, por ejemplo, para comprar una propiedad. Ahora, ¿qué pasa? Hay restricciones de financiamiento”, explicó.
Bancos más exigentes y familias fuera del sistema
El investigador destacó que uno de los principales problemas no pasa únicamente por los ingresos de los solicitantes, sino por los requisitos de ahorro previo. Actualmente, la mayoría de las entidades exige contar con al menos un 25% del valor de la propiedad para acceder al préstamo.
En ese contexto, Araujo remarcó que muchos hogares atraviesan un proceso de deterioro financiero. “Durante los últimos cuatro años hay un proceso de desahorro en los hogares inquilinos, y seis de cada diez están en un proceso de endeudamiento”, sostuvo.
Además, indicó que numerosas familias que cuentan con ingresos suficientes para afrontar una cuota hipotecaria igualmente quedan excluidas del sistema. “Las personas que incluso pueden acceder al crédito hipotecario no están pudiendo”, señaló.
Como síntesis del problema estructural del mercado argentino, Araujo apeló a una definición: “En Argentina compramos en cuotas las zapatillas y compramos a contado la casa”.
Argentina, última en la región y con desafíos a largo plazo
Al comparar la situación local con otros países de América Latina, el especialista aseguró que Argentina continúa rezagada en materia de financiamiento habitacional. “Argentina está última, salvo comparable con algunos países más chicos del Caribe”, afirmó. Según explicó, el crédito hipotecario representa apenas alrededor del 1% del PBI, una cifra muy inferior a la observada en economías vecinas.
Para revertir esta situación, Araujo consideró fundamental consolidar un escenario de estabilidad económica. “La experiencia argentina muestra que cuando la moneda pierde valor de manera persistente también se destruyen los mecanismos de ahorro, crédito e inversión a largo plazo”, explicó.
Finalmente, advirtió que la incertidumbre laboral también condiciona las decisiones de las familias. “¿Voy a seguir ganando lo mismo? ¿Voy a poder sostener esta cuota?”, planteó, al describir los interrogantes que enfrentan quienes evalúan asumir un compromiso financiero a 20 años.
En ese sentido, concluyó que el problema excede al sistema bancario y se relaciona con las dificultades de los argentinos para proyectar su futuro económico con previsibilidad.
