Suecia, Finlandia y España lideran la lista de 29 países que desmantelaron presas, diques y azudes obsoletos, reconectando más de 3.740 kilómetros de ríos en el continente.
Europa eliminó 603 barreras fluviales durante 2025, un 11 % más que el año anterior, según el informe anual de la coalición Dam Removal Europe (DRE). Es el quinto año consecutivo en que se supera el récord de desmantelamiento de presas, diques, azudes y otras estructuras que bloquean el flujo de agua.
Suecia encabezó el ranking con 173 barreras eliminadas, seguida de Finlandia (143) y España (103). En total, 29 países participaron en estas acciones, que permitieron reconectar más de 3.740 kilómetros de ríos en el continente.
Chris Baker, director de Wetlands International Europe —uno de los miembros de DRE junto a WWF y World Fish Migration Foundation—, afirmó: “Cada vez se comprende mejor que las represas obsoletas no tienen por qué permanecer para siempre: pueden —y deben— ser eliminadas para restaurar los ríos y beneficiar a las personas, la naturaleza y el clima”.
Desde Wetlands International Europe señalaron que la eliminación de barreras fluviales innecesarias fortalece la resiliencia climática, mejora la seguridad hídrica y alimentaria, impulsa la biodiversidad y acelera la recuperación de los ecosistemas de agua dulce.
La mayoría de las estructuras eliminadas en 2025 fueron pequeñas y obsoletas. Merijn Hougee, responsable de Paisajes Internacionales de WWF Países Bajos, sostuvo: “Pasar de poco más de 100 eliminaciones de barreras anuales hace seis años a más de 600 en 2025 evidencia la rápida consolidación de la restauración fluvial y el creciente impulso que está cobrando”.
El informe destaca que los ríos europeos aún cuentan con más de 1,2 millones de barreras que alteran los procesos naturales. La Comisión Europea indicó que el 42 % de los peces de agua dulce de Europa está clasificado como amenazado de extinción. La Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (CMS) de Naciones Unidas señaló que desde 1970 las poblaciones de peces migratorios de agua dulce disminuyeron aproximadamente un 81 %.
En España, las barreras fluviales afectan al salmón atlántico (Salmo salar), que según la Sociedad Ibérica de Ictiología (SIBIC) se encuentra “al borde de la extinción” tras un declive del 82 % en diez años. También impactan a la lamprea marina (Petromyzon marinus) y a la anguila europea (Anguilla anguilla), según la Lista Roja de la UICN.
Los esfuerzos de 2025 acercan a Europa al cumplimiento de los objetivos medioambientales de la Unión Europea, que pretende restaurar al menos 25.000 kilómetros de ríos a un estado de flujo libre para 2030, y a las metas globales del Desafío del Agua Dulce de restaurar 300.000 kilómetros de ríos degradados en el mundo para ese mismo año.
