La Organización Mundial de la Salud activó el segundo nivel más alto de alerta ante el avance de la cepa Bundibugyo en Uganda y República Democrática del Congo. No hay vacuna aprobada contra esta variante.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la emergencia de salud pública internacional ante el avance de un brote de ébola provocado por la variante Bundibugyo en Uganda y República Democrática del Congo. El organismo confirmó al menos 88 muertes vinculadas al virus y advirtió que la cifra real de contagios podría ser mucho mayor.
La situación afecta a Uganda y República Democrática del Congo. La OMS aclaró que no hay una vacuna aprobada contra esta variante del virus.
Desde Ginebra, la OMS informó que “la enfermedad del ébola causada por el virus de Bundibugyo en la República Democrática del Congo y en Uganda constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional (ESPII)”, una categoría que representa el segundo nivel de alerta más elevado del organismo sanitario. Sin embargo, la entidad aclaró que el brote “no cumple con los criterios” para ser considerado una pandemia.
La alarma sanitaria se encendió principalmente porque la cepa Bundibugyo del ébola no cuenta actualmente con una vacuna aprobada, a diferencia de otras variantes del virus que sí poseen tratamientos preventivos.
Crece la preocupación por el avance del virus en África
La República Democrática del Congo enfrenta el mayor impacto del brote. Hasta el 16 de mayo, la OMS había confirmado ocho casos positivos en laboratorio, además de 246 casos sospechosos y unas 80 muertes sospechosas en la provincia de Ituri, ubicada en el este del país. En paralelo, también se registró un caso en Kinshasa y una muerte en Uganda relacionada con viajeros que habían regresado recientemente desde Ituri.
Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África (África CDC), ya se reportaron 336 casos sospechosos y 88 fallecimientos vinculados al virus. “Ya hemos reportado 336 casos sospechosos y notificado 87 fallecimientos (en la RDC), más uno en Uganda. Eso supone un total de 88 muertes reportadas”, afirmó el director general de África CDC, Jean Kaseya, durante una conferencia virtual de emergencia.
El brote preocupa por la falta de control y el movimiento de personas
El foco principal de contagios se encuentra en la zona sanitaria de Mongwalu, en Ituri, una región considerada de alto riesgo epidemiológico debido al intenso movimiento de población, la actividad minera y el comercio permanente con Uganda y Sudán del Sur. Kaseya advirtió además que todavía se desconoce el origen exacto del brote. “Esta cifra que estamos compartiendo con ustedes no es la exacta. Este brote comenzó en abril y, hasta el momento, desconocemos el caso índice. Esto significa que no sabemos cuál es la verdadera magnitud de este brote”, explicó.
Las autoridades sanitarias también señalaron que el número de contagios podría ser superior al informado oficialmente. Uno de los casos que encendió las alarmas fue el de un hombre de 59 años que viajó desde República Democrática del Congo hasta Kampala, en Uganda, sin aislamiento ni controles médicos, y murió poco después en un hospital.
El conflicto armado agrava la situación sanitaria
La expansión del ébola ocurre además en medio del conflicto armado que afecta al este de República Democrática del Congo, donde continúan los enfrentamientos entre el Ejército y distintas milicias locales. Según explicó África CDC, la violencia provocó la huida de trabajadores sanitarios comunitarios y dificultó el acceso a varias zonas afectadas. Por ese motivo, el organismo activó el Equipo de Apoyo a la Gestión de Incidentes a nivel continental para coordinar la respuesta sanitaria.
La RDC ya había sufrido otro brote entre agosto y diciembre de 2025, con al menos 34 muertos. El episodio más grave registrado en el país ocurrió entre 2018 y 2020 y dejó cerca de 2.300 fallecidos entre 3.500 personas infectadas.
El ébola es una enfermedad viral altamente contagiosa que provoca fiebre hemorrágica y se transmite mediante fluidos corporales o contacto con sangre de personas infectadas, vivas o fallecidas. Según la OMS, la tasa de mortalidad del virus oscila entre el 60% y el 80%.
Qué es la cepa Bundibugyo del ébola y por qué preocupa a la OMS
La cepa Bundibugyo es una de las variantes del virus del ébola y fue detectada por primera vez en 2007 en el distrito de Bundibugyo, en Uganda, de donde toma su nombre. A diferencia de la cepa Zaire (la más conocida y letal), esta variante tiene menos antecedentes de circulación, pero genera preocupación porque todavía no existe una vacuna aprobada específicamente para combatirla.
El virus provoca una fiebre hemorrágica altamente contagiosa que se transmite por contacto con fluidos corporales, sangre o secreciones de personas infectadas. Los síntomas incluyen fiebre alta, debilidad extrema, dolores musculares, vómitos y hemorragias internas y externas en los casos más graves. La OMS y los organismos sanitarios africanos mantienen bajo vigilancia el brote debido a la rapidez con la que puede expandirse en zonas con alta movilidad de población y sistemas de salud limitados.
