El defensor campeón del mundo comunicó que no seguirá en Lisboa. En Núñez esperan una posible llegada tras la Copa del Mundo.
El futuro de Nicolás Otamendi parece comenzar a alejarse definitivamente de Portugal y acercarse cada vez más a Núñez. Según informó el diario portugués Record, el defensor campeón del mundo con la selección argentina ya le comunicó al Benfica que no renovará su contrato, que vence el 30 de junio, y quedará con el pase en su poder después de seis temporadas en Lisboa. La noticia genera expectativa en River Plate, club del que el zaguero es hincha confeso y que sigue de cerca su carrera.
La decisión del central de 38 años marca el cierre de una etapa importante en el Benfica. Capitán y referente del vestuario, Otamendi construyó una trayectoria destacada en el gigante portugués, con títulos locales y protagonismo en la liga y competiciones europeas. El próximo sábado, frente al Estoril, disputará su último encuentro con la camiseta roja.
La información publicada en Portugal volvió a instalar el escenario que River imagina desde hace tiempo: la posibilidad concreta de incorporar a uno de los líderes de la selección argentina campeona en Qatar 2022. “Tiene vía libre para fichar por River Plate”, sostuvo Record.
En Núñez nunca ocultaron el interés. Aunque durante los últimos mercados de pases las conversaciones no avanzaron hasta un punto decisivo, el nombre del defensor siempre apareció entre las prioridades de la dirigencia. Hace algunos meses, el vicepresidente segundo Ignacio Villarroel reconoció públicamente que se trata de un futbolista “muy interesante” para el proyecto deportivo del club, pero aclaró que no había conversaciones formales en marcha.
Otamendi siempre evitó alimentar las especulaciones, aunque tampoco escondió su vínculo emocional con el Millonario. “Toda mi familia es de River”, declaró tiempo atrás. Y cuando fue consultado recientemente sobre su futuro, eligió la cautela: “Tengo un año de contrato con Benfica y después del Mundial veré qué voy a hacer”.
La referencia al Mundial no es menor. El defensor integra la prelista de la selección argentina para la Copa del Mundo 2026, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México, y todo indica que será la última gran función de su carrera con la camiseta albiceleste. Por eso, en River entienden que cualquier definición formal recién llegará después de la competencia.
Mientras tanto, en Portugal ya daban señales de resignación. Hace algunas semanas, José Mourinho se refirió públicamente a la situación del argentino. “Hay personas que tienen el derecho, entre comillas, de elegir su futuro por todo lo que han construido en el fútbol. Y Otamendi es uno de ellos”, afirmó el entrenador del Benfica. Luego, agregó: “Será por decisión suya que regrese a la Argentina y a River Plate o continúe en Benfica. Todo está en sus manos”.
Las palabras de Mourinho dejaron en evidencia el peso específico que Otamendi ganó dentro de la institución portuguesa. También, que el Benfica estaba dispuesto a renovarle el vínculo y retenerlo al menos una temporada más. Sin embargo, la decisión final del futbolista parece ser otra.
La posible llegada del defensor representaría un impacto deportivo y simbólico para River. No solo por la experiencia internacional del marcador central, con pasos por Porto, Valencia y Manchester City, sino también por el liderazgo que podría aportarle al plantel. Además, su desembarco tendría un componente emocional fuerte. A diferencia de otros futbolistas de la selección argentina que fueron vinculados con River, Otamendi nunca ocultó su identificación con el club. Sería el quinto campeón del mundo para el Millonario, luego de Franco Armani, Gonzalo Montiel, Marcos Acuña y Germán Pezzella.
En River, por ahora, prefieren la prudencia. Saben que todavía resta el Mundial y que el defensor también podría tener otras ofertas. Pero la noticia llegada desde Portugal es alentadora.
