Tras las complicaciones técnicas de la normativa híbrida 2026, el presidente de la FIA, Mohamed Ben Sulayem, confirmó que los motores V8 volverán a la Fórmula 1 en 2031, con o sin el apoyo de los fabricantes.
El presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), Mohamed Ben Sulayem, anunció en sus redes sociales el regreso de los motores V8 a la Fórmula 1 a partir de 2031, una decisión que marca un giro en la dirección técnica de la categoría. Según el dirigente, la medida responde a la necesidad de recuperar la esencia competitiva del deporte y reducir la complejidad que introdujo la era híbrida iniciada en 2014.
Desde la implementación de las unidades de potencia híbridas, los fabricantes impulsaron una mayor electrificación, utilizando la F1 como banco de pruebas para sus desarrollos industriales. Sin embargo, el reglamento previsto para 2026 —con una relación 50/50 entre motor de combustión y eléctrico— generó múltiples problemas técnicos, como motores costosos, comportamiento errático de los autos y una excesiva gestión energética que limitaba el protagonismo de los pilotos.
Tras solo tres carreras de la temporada, la FIA y la Fórmula 1 reconocieron las fallas y comenzaron a trabajar con equipos y fabricantes para encontrar soluciones. Se introdujeron cambios en el Gran Premio de Miami que mejoraron la clasificación y la carrera, pero los directivos consideran que el problema de fondo persiste. Nikolas Tombazis, director de monoplazas de la FIA, y Stefano Domenicali, CEO de la F1, señalaron que priorizar a los fabricantes fue perjudicial y que la categoría no volverá a ser «rehén» de las marcas.
Ben Sulayem explicó que la FIA tiene la potestad de imponer los motores V8 sin necesidad de votación de los fabricantes a partir de 2031, y que su objetivo inicial era adelantar la medida a 2030. «El motor V8 es menos complejo, más ligero y se encuentra en coches de calle de marcas como Mercedes, Ferrari, Audi y Cadillac. Tendrá una electrificación mínima, de alrededor de 100 kW», afirmó.
La noticia fue recibida con entusiasmo por algunos actores del paddock. Mattia Binotto, CTO de Audi, declaró: «Jamás creí que me alegraría tanto que por una decisión unilateral volvieran los V8. Habrá valido la pena». Por su parte, Toto Wolff, CEO de Mercedes, propuso una alternativa: un «mega motor» de 1200 CV (800 de combustión y 400 eléctricos), aunque esto implicaría un aumento de peso y tamaño.
Según el medio especializado Motorsport, los nuevos V8 serán atmosféricos, de 2.6 litros y 1000 CV, alimentados con combustible sintético. Esto otorgará mayor protagonismo al motor térmico y reducirá la dependencia del sistema eléctrico, permitiendo que los pilotos se concentren en la competición.
La normativa técnica actual regirá hasta 2030, pero si Ben Sulayem consigue al menos cuatro votos de los fabricantes, el cambio podría adelantarse. Mientras tanto, la FIA ya colocó la «piedra inicial» de una nueva etapa en la Fórmula 1, con el objetivo de devolver al deporte su esencia competitiva.
