Una mansión histórica en el barrio londinense de Chelsea fue adquirida por 350 millones de dólares, en una de las transacciones inmobiliarias más costosas jamás registradas.
Londres vuelve a ser escenario de una transacción inmobiliaria histórica. Una propiedad ubicada en el barrio de Chelsea fue adquirida por 350 millones de dólares, una cifra que la coloca entre las más caras del mundo. El nuevo propietario es Suneil Setiya, fundador de una empresa tecnológica de inversión, según reveló el diario Financial Times.
La mansión, conocida como Providence House, se encuentra sobre un terreno de aproximadamente 8000 metros cuadrados que incluye un lago y una pileta. Antiguamente fue residencia del primer ministro británico Robert Walpole. Al momento de la venta, pertenecía a Nicky Candy, empresario y político británico vinculado al mercado inmobiliario.
El inmueble está catalogado como Grado II, una clasificación que reconoce edificios con interés arquitectónico o histórico en el Reino Unido, lo que implica protección legal para preservar su esencia. Se ubica en los terrenos del Royal Hospital Chelsea, una residencia geriátrica histórica para excombatientes británicos.
La casa, antes denominada Gordon House, fue adquirida en 2012 por Christian Candy, hermano de Nick Candy, por 75 millones de libras (aproximadamente 101 millones de dólares). Dos años después, la propiedad fue transferida a su hermano. Tras el divorcio de Nick Candy y Holly Valance, el empresario negó en reiteradas ocasiones que la vivienda estuviera a la venta.
En 2023, otra mansión histórica salió a la venta en Londres, en Regent’s Park. The Holme, de 16.000 metros cuadrados, fue publicada por 300 millones de dólares. Había pertenecido a miembros de la familia real saudita, pero fue embargada tras expirar un préstamo de 180 millones de dólares. Finalmente se vendió por aproximadamente 188 millones de dólares.
Otro caso relevante es la propiedad en 2-8a Rutland Gate, con vistas a Hyde Park, vendida en 2020 por 200 millones de libras. La mansión tiene 45 habitaciones, ocho pisos y 5760 metros cuadrados, en el exclusivo barrio de Knightsbridge. Originalmente eran cuatro casas separadas del siglo XIX, unificadas en la década de 1980. Su interior incluye detalles dorados, candelabros, lámparas y espejos, y se cree que sus 116 ventanas son a prueba de balas.
