Los allegados de Germán Giuliani solicitaron medidas cautelares urgentes, denunciando condiciones arbitrarias de detención y presuntas torturas. El Gobierno argentino acompaña las gestiones diplomáticas.
La familia del abogado argentino Germán Giuliani presentó una denuncia formal ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) exigiendo su liberación inmediata y denunciando presuntas violaciones a los derechos humanos durante su detención en Venezuela, donde se encuentra desde mayo de 2025.
El planteo, impulsado por sus familiares con apoyo de organizaciones de derechos humanos, solicita la adopción de medidas cautelares urgentes contra el Estado venezolano para activar mecanismos internacionales de protección. Según la presentación jurídica, realizada por el abogado Diego Armesto, Giuliani permanece detenido en condiciones calificadas como «arbitrarias» y sería víctima de una «desaparición forzada», sin acceso a garantías judiciales. El texto también describe denuncias de «torturas, aislamiento y falta de información oficial sobre su estado de salud».
El pedido ante la CIDH exige que el organismo requiera información a Venezuela y adopte medidas para preservar la integridad física y psíquica del ciudadano argentino. El escrito precisó que el caso no forma parte de una estrategia directa de la Cancillería argentina, aunque el Gobierno nacional acompaña las gestiones diplomáticas dentro de las limitaciones existentes por la ausencia de relaciones formales con el gobierno venezolano.
En un video difundido este año, grabado una semana después de su detención, Giuliani manifestó: «Hago este video porque temo por mi vida, temo que no salga de esta». Su familia supo el 21 de diciembre pasado que fue trasladado a la cárcel de Yaré II, en el estado venezolano de Miranda.
Actualmente, Giuliani es el único ciudadano argentino que permanece detenido en Venezuela, luego de la liberación del gendarme Nahuel Gallo. Arrestado en diciembre de 2024, Gallo fue liberado el pasado 1° de marzo y regresó a Argentina. Recientemente, tras un encuentro con el presidente Javier Milei, corrió una maratón vestido como un detenido para reclamar la libertad de los presos políticos en Venezuela, denunciando también haber sufrido tortura psicológica durante su cautiverio.
