Entidades financieras, tras un intercambio con autoridades económicas, impulsan planes para que clientes con deudas atrasadas puedan regularizar su situación. La mora superó el 11% en febrero.
Diversas entidades bancarias, especialmente las de mayor tamaño, están implementando o reforzando alternativas de refinanciación para sus clientes con deudas atrasadas. Esta movida se produce luego de conversaciones informales mantenidas con funcionarios del área económica del Gobierno nacional, quienes plantearon la necesidad de abordar el incremento de la morosidad en el sistema.
Los últimos datos oficiales indican que el índice de mora superó el 11% en febrero, mostrando un aumento respecto al 10,6% de enero. Los mayores atrasos se registran en los consumos con tarjetas de crédito.
Desde el Ejecutivo se realizó un sondeo sobre las posibles soluciones, sin emitir una orden formal. El objetivo expresado es que las familias y las pymes puedan regularizar su situación y retomar el acceso al crédito y otros productos financieros. Las autoridades pidieron a los bancos una actitud más proactiva en el contacto con los clientes afectados.
Muchas entidades respondieron que ya cuentan con instrumentos de refinanciación disponibles y que los pondrán a disposición de quienes los soliciten. La expectativa gubernamental es que, hacia fines del primer semestre, la mora deje de ser un problema central y se pueda avanzar en debates como la facilitación de créditos hipotecarios.
Este escenario se enmarca en una relación siempre estrecha entre la autoridad económica y el sistema financiero, que es uno de los sectores que más aporta al PBI. Un tema subyacente en la dinámica del sector es la posible habilitación para que las billeteras virtuales ofrezcan servicios bancarios, lo que introduciría una nueva competencia en el mercado.
