La cápsula Orión, con sus cuatro tripulantes, completó con éxito el primer viaje tripulado alrededor de la Luna en más de medio siglo. El amerizaje en el Pacífico culminó una maniobra de reingreso donde la nave soportó temperaturas extremas y un apagón de comunicaciones.
Tras 10 días en el espacio y un recorrido de 1.110.000 kilómetros, la misión Artemis II de la NASA regresó a la Tierra luego de completar el primer viaje tripulado alrededor de la Luna en más de 50 años. La entrada a la atmósfera terrestre representó uno de los momentos más críticos de la expedición, culminando con un amerizaje frente a la costa de San Diego, California.
La maniobra de reingreso se ejecutó a 38.365 kilómetros por hora y en ella se alcanzaron temperaturas de aproximadamente 1500 grados Celsius alrededor de la nave. Desde la base de operaciones en Houston, Texas, la NASA mantuvo constante comunicación con los astronautas y controló el proceso, que duró alrededor de una hora, con 13 minutos finales considerados especialmente críticos.
20.33 – El módulo de tripulación de Orión se separó del módulo de servicio, dejando al descubierto su escudo térmico para el regreso a través de la atmósfera terrestre.
20.37 – Tras la separación, Orión realizó una maniobra de ascenso de 18 segundos para establecer el ángulo de entrada adecuado y alinear el escudo térmico.
20.53 – Al alcanzar los 122.000 metros sobre la superficie terrestre, viajando a casi 35 veces la velocidad del sonido, comenzaron los 13 minutos críticos del reingreso. La tripulación experimentó hasta 3,9 G y se produjo un apagón de comunicaciones programado de seis minutos mientras se acumulaba plasma alrededor de la cápsula.
21.03 – A unos 6700 metros de altitud, se desplegaron los paracaídas de frenado, reduciendo la velocidad y estabilizando la cápsula.
21.04 – A unos 1830 metros, se soltaron los paracaídas de frenado y se desplegaron los tres paracaídas principales, reduciendo la velocidad de Orión a menos de 219 km/h.
21.07 – A poco más de 32 kilómetros por hora, Orión amerizó en el Océano Pacífico, frente a la costa de San Diego.
Inmediatamente después del impacto, equipos de la NASA y del ejército estadounidense interceptaron la cápsula y trasladaron a la tripulación en helicóptero al buque USS John P. Murtha. Allí se inició la primera etapa de evaluación médica. Los astronautas fueron asistidos por médicos especializados que monitorearon posibles efectos del regreso a la gravedad, como mareos, vértigo y dificultades para regular la presión arterial, producto del tiempo prolongado en microgravedad. Para minimizar estos riesgos, los tripulantes utilizaron trajes de compresión diseñados para estabilizar el sistema cardiovascular.
Una vez estabilizados, los astronautas comenzaron un proceso de rehabilitación que incluye pruebas físicas para readaptarse a la gravedad terrestre. Tras las evaluaciones en el buque, serán trasladados en helicóptero a tierra firme y luego volarán al Centro Espacial Johnson de la NASA, en Houston, donde continuará el seguimiento médico y se aportarán datos clave para futuras investigaciones sobre la salud humana en misiones de larga duración.
