La causa por el robo de anestésicos se amplía con allanamientos en dos domicilios de la Ciudad de Buenos Aires donde se hallaron medicamentos. La investigación busca reconstruir el circuito ilegal de los fármacos.
La investigación por la sustracción de propofol y otros anestésicos del Hospital Italiano de Buenos Aires avanza con allanamientos en dos domicilios particulares de la ciudad, donde se secuestraron medicamentos de uso estrictamente hospitalario. La causa judicial intenta determinar la ruta completa de los fármacos, que salieron del circuito legal.
Según fuentes judiciales, se logró reconstruir un primer trayecto concreto que une al hospital, ubicado en la calle Teniente General Juan Domingo Perón al 4190, con dos viviendas allanadas: una en Cabrera al 4700 y otra en avenida Pueyrredón al 2400. En ambos procedimientos, ordenados el 13 de marzo, se incautaron ampollas de anestésicos e insumos médicos, lo que confirma que los medicamentos no permanecieron en el ámbito hospitalario.
La investigación también analiza el vínculo con el caso del anestesista Alejandro Zalazar, hallado sin vida en un departamento de Palermo el 20 de febrero. En ese lugar se encontraron anestésicos vinculados al Hospital Italiano, pero los investigadores aclaran que, por ahora, no está acreditado que fuera un destino habitual del circuito de traslado.
Hasta el momento, la ruta judicialmente confirmada se limita al origen institucional y a los dos destinos donde se recuperaron medicamentos. El recorrido completo, el volumen exacto de fármacos sustraídos y la existencia de otros puntos de acopio o distribución continúan bajo investigación. La Justicia busca determinar si el destino final de los anestésicos eran las denominadas «propofest».
