La actriz aclaró que no se basó en la editora de Vogue Anna Wintour, sino en dos figuras masculinas de Hollywood, desmintiendo una creencia popular de años.
A punto de regresar a la pantalla grande con «El diablo se viste a la moda 2», Meryl Streep habló sobre uno de sus roles más icónicos, Miranda Priestly, y sorprendió al revelar sus verdaderas fuentes de inspiración. Durante años, el imaginario colectivo vinculó a la temible directora de la revista Runway con la poderosa editora de Vogue, Anna Wintour. Sin embargo, la actriz derribó ese mito en una entrevista reciente.
Streep explicó que para componer a Miranda Priestly se basó en rasgos del director Mike Nichols y del actor y cineasta Clint Eastwood. «Si Mike Nichols y Clint Eastwood tuvieran un hijo… ese bebé sería Miranda Priestly», bromeó la actriz durante su participación en «The Late Show with Stephen Colbert».
De Nichols tomó su humor filoso y su forma de ejercer liderazgo con inteligencia. «Mike lo hacía con un humor un tanto pícaro», recordó Streep. De Eastwood, en cambio, incorporó una cualidad más silenciosa pero poderosa: el control sin necesidad de levantar la voz. «Clint nunca alzaba la voz. Él daba instrucciones y la gente tenía que inclinarse hacia adelante para oír lo que decía», señaló sobre su compañero en «Los puentes de Madison».
La ganadora del Oscar nunca le contó a Eastwood que fue su inspiración, pero sí se lo dijo a Mike Nichols, algo que «entusiasmó» al comediante, fallecido en 2014. «Se lo dije a Mike y estaba encantado», remarcó.
Streep interpretó por primera vez a Miranda Priestly en 2006. Ahora, 18 años después, retoma el papel en la secuela «El diablo se viste a la moda 2», que llegará a los cines el próximo 30 de abril, junto a Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci.
