El hijo de Carolina de Mónaco y su esposa, de origen brasileño, pasaron días de descanso en las playas de Ipanema y Barra da Tijuca junto a sus hijos, reforzando su vínculo con la ciudad.
Brasil se mantiene como uno de los destinos predilectos de Andrea Casiraghi (41) y su esposa, Tatiana Santo Domingo (42). La pareja ha visitado Río de Janeiro en múltiples oportunidades, siendo la más reciente en enero de 2024 con motivo de la boda de la diseñadora Alix Duvernoy y el colombiano Antonio Echavarría, amigos cercanos del matrimonio.
El origen brasileño de Tatiana Santo Domingo —su madre, la socialité Vera Rechulski, nació en San Pablo y reside largas temporadas en Río— explica en parte esta conexión. Los Casiraghi-Santo Domingo cuentan con familiares y amigos en la ciudad, lo que los lleva a visitarla con frecuencia y a sentirse cómodos con sus costumbres.
Mientras en Mónaco la familia Grimaldi participaba en eventos como el Baile de la Rosa y recibía la visita del papa, Andrea y Tatiana optaron por unas vacaciones relajadas. Con un estilo playero, la familia caminó por Copacabana, disfrutó de la playa en Barra da Tijuca junto a sus hijos mayores, Sasha (13) e India (11), y compartió comidas con amistades, como la también aficionada a Brasil Bianca Brandolini d’Adda.
Durante su estadía, la familia pasó desapercibida para la mayoría de los turistas en la zona. Estos días en Río refuerzan el vínculo de la pareja con la ciudad, que suelen elegir por su clima favorable —contrastando con su residencia en Saanen, Suiza—, y como un espacio de ocio y diversión para la familia en diferentes épocas del año.
