Tras el fracaso de las Sociedades Anónimas Deportivas, la diputada Juliana Santillán borró todas las imágenes en redes sociales que tenía junto a Foster Gillett, el turbio empresario que dejó colgados a Vélez, River y Estudiantes.
La diputada libertaria fue una de las mayores promotoras de la llegada del empresario a pesar de sus fallidos antecedentes. Santillán jugó en tándem con Guillermo Tofoni para promocionar la privatización del fútbol.
La diplomada en Economía Austríaca por el ESEADE paseó con Gillett por toda la Argentina y lo juntó con varios dirigentes del fútbol doméstico. Incluso se adjudicó el contrato por 30 años que suscribió con Estudiantes.
En enero se anunció que Gillett invertiría más de 35 millones de dólares en compras de jugadores: Cristian Medina a Boca, Rodrigo Villagra a River y Valentín Gómez a Vélez. Sin embargo, solo puso el dinero para Medina y a partir de allí dejó de responder el teléfono.
Los hermanos de Gillett le cortaron los fondos y se caerían los acuerdos con River, Vélez y Estudiantes
La desaparición de Gillett puso en crisis a la dirigencia de Estudiantes y su presidente Juan Sebastián Verón amenazó con renunciar si la comisión directiva del club no aprobaba el acuerdo con el norteamericano.
En medio del escándalo por el desvanecimiento del empresario, Santillán borró de sus redes sociales todas las imágenes que tenía junto a Gillett. Sin embargo no abandonó su militancia por las SAD: dejó las fotos con el Kün Agüero y una viñeta del humorista oficialista Nik que la tiene como protagonista.
El ministro Daniel Scioli y Tofoni, los otros promotores de Gillett, aún conservan las fotografías junto al empresario.